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"Las prótesis que subvenciona el Sergas son muy inseguras"

Publicada el: 20 de mayo de 2010

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El delegado enGalicia de la Asociación de Amputados de España (Andade), José Cougil, perdió parte de su pierna derecha en 2005, al ser atropellado cuando trataba de socorrer a la víctima de un accidente de tráfico. “Fue muy traumático. Tuve que dejar de trabajar y, los meses posteriores a la amputación, me los pasé yendo a rehabilitación y al psiquiatra”, reconoce José, quien, sin embargo, decidió sacar fuerzas de flaqueza y afrontar la situación desde el optimismo porque “la vida sigue” y hay que “intentar disfrutarla al máximo”.

–¿Cuántos amputados hay en Galicia?

–Según las estadísticas oficiales delSergas, entre 10.000 y 12.000, aunque ahí no se incluye a los pacientes a los que la amputación se les ha practicado en hospitales o clínicas privadas, por lo que la cifra real es aún mayor.

–¿Cuáles son las principales causas de amputación en la comunidad gallega?

–Los accidentes de tráfico, aunque también se producen por siniestros laborales y, en menor medida, deportivos. Por otro lado, están las amputaciones relacionadas con patologías de tipo vascular, que son más comunes en personas adultas, por mala circulación sanguínea, y las provocadas por sarcomas y enfermedades metabólicas, como la diabetes.

–Al margen del enorme trauma que genera siempre una amputación y del síndrome del miembro fantasma, ¿a qué problemas se enfrentan los pacientes tras perder un brazo o una pierna?

–A la hora de reincorporarnos a nuestra vida, tanto laboral como socialmente, las personas que hemos sufrido amputaciones sentimos que hay muchas carencias. No hay equipos multidisciplinares para atender nuestras necesidades, ni psicólogos y fisioterapeutas especializados. Además, elSergas no tiene un protocolo para seguir el proceso de recuperación y la asistencia de los amputados.

–¿Y en cuestión de prótesis?

–El Sergas subvenciona las prótesis mecánicas, que son bastante inseguras, porque la rodilla se desbloquea fácilmente y no tienen control, con el consiguiente riesgo de caídas. En otros países europeos se utilizan las prótesis hidráulicas, cuyo precio oscila entre los 10.000 y los 15.000 euros, o las de última generación, como la mía, que me la pusieron enAlemania y me costó unos 40.000 euros.
 

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