Los casos de mujeres solas que recurren a la reproducción asistida crecen casi un 50%
Publicada el: 10 de octubre de 2011
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El cambio de prioridades, la apuesta por lograr, primero, una formación académica lo más completa posible y, más tarde, una carrera profesional afianzada, ha llevado a muchas mujeres a aplazar otras aspiraciones vitales, como la posibilidad de encontrar una pareja idónea y formar una familia. Con esos argumentos explican los expertos, como el doctor Elkin Muñoz, director de la clínica de reproducción asistida IVI de Vigo, el hecho de que cada año que pasa sean más las mujeres solas que recurren a los servicios que ofrecen en este centro y otros similares, en concreto hasta un 47% más, pasando de las 42 de 2009 a las 62 que se plantearon esta alternativa el año pasado.
Estas mujeres solas, además, suelen alcanzar un elevado estatus profesional. "La mujer se encuentra sola con una profesión y un estatus sociolaboral alto o medio alto, como jueces, notarias..., y no encuentra una pareja compatible. Sin embargo, su reloj biológico dice que no le queda tiempo", explica el doctor Elkin Muñoz. A ello se suma que para estas mujeres es difícil encontrar una pareja, "a un hombre en situación similar, porque este no se ha visto, tradicionalmente, en la dificultad de entrar en el mercado laboral". "Estas mujeres se dicen que quieren ser madres pero tampoco quieren que el padre sea cualquiera, así que optan por emprender la aventura solas", argumenta.
En general, como explican desde la clínica Zygos, en Santiago, el porcentaje de mujeres solas que acude a los centros de reproducción asistida oscila en torno al 15 por ciento del total. La doctora María Graña, directora del centro, confirma que detecta un incremento, aunque elude cuantificarlo. No obstante, más que a argumentos sociales lo atribuye a razones científicas. "Creo que se produce un acercamiento cada vez mayor a las diferentes técnicas y a su conocimiento. La gente pierde miedos, olvida tabúes, y, aunque no tenga pareja, sabe que es posible acudir a la donación. Creo que es el conocimiento el que hace que se incremente la demanda", subraya.
Pero no son solamente mujeres sin pareja quienes intentan beneficiarse de los tratamientos de fertilidad. Las clínicas reproductivas privadas, tanto IVI como Zygos, también han visto cómo se incrementaba el número de parejas que busca una solución. Así, la clínica viguesa, por ejemplo, pasó de 735 primeras visitas en 2009 a 808 en 2010. Y solo en el primer semestre de este año ya contabilizaba 471, una cifra que parece augurar que también este año se producirá un incremento de la demanda.
Más demanda
La crisis no ha afectado a las clínicas de reproducción asistida, al menos no a las grandes. El doctor Elkin Muñoz lo atribuye a una cuestión de prioridades. "La crisis nos toca a todos. No obstante, la gente se priva de ciertas cosas, más prescindibles. Y quizás toda esta situación económica ha llevado a que las personas se plantee darle una mayor prioridad a la familia y a los hijos", asevera. En todo caso, reconoce que muchas parejas demandan sistemas de financiación para tener facilidad en los pagos.
Las crecientes dificultades en los procesos de adopción internacional también pueden haber influido también, admite el doctor Muñoz. "Hay países cuyas exigencias son cada vez mayores, tanto de ingresos, como de salud, edad e incluso profesión", explica, y los "trámites burocráticos también se multiplican".
Ni en la clínica IVI ni en Zygos –a donde acuden también mujeres procedentes de Portugal o de otras provincias de España– relacionan el incremento en los centros privados con la elevada lista de espera que tienen que afrontar las parejas que se deciden por un tratamiento en el sistema público de salud, aunque seguramente este dato también influya. Más todavía cuando existen límites biológicos para ser madre y en algunos casos los aspirantes a progenitores no pueden permitirse permanecer una media de 730 días, como se da en el caso de la técnica de fecundación in vitro. Aunque desde el Sergas se han negado a facilitar estos datos, sí figuran en un informe de Adeces (Asociación pro Derechos Civiles, Económicos y Sociales), era, con todo, mucho peor en 2008, cuando el tiempo de espera para acceder a esta técnica era de 1.440 días.
En su informe, Adeces también menciona varios hospitales gallegos. Así, en el capítulo de la fecundación in vitro –el "tratamiento estrella", según el doctor Muñoz–, se refiere a que los tiempos "máximos de espera" se localizaron en tres hospitales españoles, entre ellos el Xeral Cíes, con 730 días. Incluso así, la situación de la oferta en Galicia es relativamente buena. Existen centros que ofrecen técnicas de inseminación artificial y fecundación in vitro, pero también otros donde se practica la ovodonación. Solo Valencia y Euskadi disponen también de esta posibilidad.
En el caso de las parejas, los problemas de fertilidad se dividen a partes iguales. Por lo que respecta a ellos, los problemas suelen derivarse del deterioro del semen. En el caso de ellas, suele ser la edad –otra vez, aseguran los expertos, por haber primado el desarrollo laboral frente al personal– el principal inconveniente para desarrollar un embarazo normal. De hecho, la edad media en la que la española suele tener su primer hijo son los 32.
La edad de las mujeres que recurren a la ayuda de centros de reproducción es bastante superior. Tal y como consta en las estadísticas manejadas en IVI, por ejemplo, la edad media de las mujeres que buscan ayuda en la ciencia para dar a luz un hijo se ha incrementado hasta 38,5 años, cuando hace dos era de 38. Este aumento parece pequeño, pero, como sostiene Elkin Muñoz, no lo es. No obstante, clínicas como IVI fijan el límite en 49 años para la mujer. A partir de ahí no hacen tratamientos porque entienden que el "riesgo" es superior al posible beneficio.