El Clínico amplía la asistencia a neonatos con falta de oxígeno
Publicada el: 11 de octubre de 2011
Volver al inicioEl Clínico es el hospital gallego con más experiencia en el uso de hipotermia neonatal activa. Esta técnica, del servicio de Neonatología, trata la encefalopatía hipóxico isquémica en recién nacidos que han tenido un sufrimiento grave por falta de oxígeno antes o durante el parto, o en los primeros instantes de vida. Casos como el bebé de la gallega Rocío Piñeiro, a quien se le practicó una cesárea tras ser asesinada hace unos días en Madrid, pueden estar indicados para esta tecnología.
«Es una situación de asfixia perinatal que se da entre el 0,5 y el 1 por mil de los recién nacidos vivos. Puede deberse a diversas complicaciones en el momento del parto, como una rotura uterina, y que dañen al bebé. Cuando se producen hay riesgo de un daño cerebral muy importante, que puede ocasionar distintos grados de discapacidad neurológica posterior, o incluso la muerte del paciente», explica Luz Couce Pico, coordinadora de Neonatología.
La hipotermia neonatal activa debe empezar a aplicarse en las 6 primeras horas. Consiste en disminuir 3 o 4 grados la temperatura cerebral, durante las 72 horas del tratamiento activo, mientras se realiza una monitorización continua de la función cerebral. Estos neonatos suelen permanecer tres semanas ingresados. Este tratamiento se aplica a los de más de 35 semanas de gestación y peso de al menos 1.800 gramos, indican Luz Couce y Alejandro Pérez Muñuzuri.
Eficacia demostrada
Si el daño provocado por la falta de oxígeno es muy grave existe la posibilidad de que el recién nacido tenga un encefalograma muy alternado y no se beneficie de este tratamiento.
La hipotermia neonatal activa funciona sobre todo en casos de encefalopatía moderada, y puede prevenir una lesión cerebral, o hacerla incluso reversible, y así evitar secuelas neurológicas posteriores como la parálisis cerebral.
«La falta de oxígeno y riego sanguíneo causa un daño inicial para el que nada se puede hacer, y un daño tardío posterior, que es el que se intenta controlar con esta técnica. Su eficacia está demostrada», afirma Alejandro Pérez Muñuzuri. En el tratamiento también participan el jefe de la unidad, José María Fraga, las especialistas Ana María Baña y Olalla López, y el resto de neonatólogos y personal de la unidad.