Un tercio de los recién nacidos de alto riesgo sobreviven con secuelas
Publicada el: 16 de octubre de 2011
Volver al inicioUn tercio de los recién nacidos en situación de alto riesgo sobreviven con secuelas, como deficiencias neurológicas, respiratorias, cardíacas, renales y otras; y de ese colectivo, un 20% van a ser subsidiarios de algún tipo de soporte orgánico artificial. Además, un 6,2% de los niños que sufrieron un accidente grave, con secuelas posteriores, también necesitarán asistencia continuada. Otros cuadros infecciones, de cánceres, metabólicos y sus tratamientos condicionan una problemática asistencial y social semejante, afirma José María Martinón, jefe de Pediatría del CHUS, quien participó en un encuentro con expertos en el congreso de pediatría extrahospitalaria y atención primaria.
Martinón intervino con Charo Barca, de la Fundación Andrea; Manuel Fernández Sanmartín, también del CHUS; y Cleofé Fernández Gomariz, de La Laguna. «Los avances de la Medicina han reducido la mortalidad infantil. Pero sobreviven más niños con problemas de salud que condicionan su calidad de vida, la de sus familiares, y el funcionamiento del sistema asistencial. Las situaciones más complejas se dan cuando además de tratamientos médicos, estos pacientes requieren algún tipo de soporte artificial de funciones vitales y el consiguiente aparataje», afirma Martinón.
Hospitalización domiciliaria
El especialista compostelano defiende la «asistencia domiciliaria de estos niños, es más racional, y de hecho se aplica en la mayoría de los países desarrollados». Por eso en su intervención resaltó la importancia del apoyo de los pediatras de atención primaria, y de las familias, para favorecer una hospitalización domiciliaria que integre al niño en su núcleo familiar y social, con apoyo desde el hospital de referencia donde le traten.
Además, los servicios sociales deben estudiar el entorno socio familiar y colaborar para solucionar problemas que puedan existir para el éxito de esa asistencia domiciliaria.
En Santiago valora «experiencia muy positiva» el programa Alerta Niño, en coordinación con las Urgencias del 061. Al ser el paciente alta en el domicilio se crea una ficha clínica, que propicia la gestión más adecuada en caso de alerta. «Sería ideal que también hubiera disponibilidad y participasen en esa asistencia psicólogos, rehabilitadores, profesores especializados y otros profesionales», sostiene.
«Sería ideal una mayor implicación de psicólogos, profesores y rehabilitadores»
José María Martinón