El Ministerio de Sanidad informó ayer de que «no existe ningún nexo que vincule las prótesis PIP con el desarrollo de tumores. Asimismo, se ha llegado a la conclusión de que no hay suficientes evidencias para recomendar de forma sistemática la extracción inmediata y preventiva».
El Comité Técnico de Inspección de la Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios, donde están representadas las comunidades autónomas, llegó a esta conclusión tras una reunión que se celebró ayer y en la que se adoptaron medidas para garantizar la continuidad asistencial de los implantes mamarios Poly Implant Prothese (PIP).
De acuerdo con estas recomendaciones, no es necesaria la explantación salvo que exista rotura o síntomas mamarios que así lo aconsejen. En ese caso, las portadoras de una prótesis PIP deben acudir a su cirujano, clínica o servicio médico donde se le realizó el implante para revisar el estado de las prótesis y decidir conjuntamente con el cirujano si es adecuado proceder a su extracción.
La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios (Facua) consideró «irresponsable el mensaje de que las mujeres mantengan esos implantes y no se los retiren preventivamente». «Está claro que las citadas prótesis eran un fraude y también que la empresa que las utilizó introdujo materiales no autorizados ni declarados para abaratar costes», añadió.