La Federación Nacional de Clínicas Privadas (FNCP) ha subrayado que el fabricante de las prótesis PIP «llegó a ocultar» su composición en las inspecciones realizadas, «lo que exime de responsabilidad al sector médico», que se declara también «víctima» de este problema. En un comunicado, la FNCP señala que los principales grupos hospitalarios privados han declarado a la federación no haber trabajado con dichos implantes y precisa que «los que lo han hecho están atendiendo a sus pacientes».
La federación hace hincapié en que cada caso debe ser estudiado de manera independiente y debe responder a la decisión de paciente y médico en última instancia. «Desde este sector se dirige la responsabilidad hacia la empresa francesa Poly Implant Prothese (PIP), que fabricó estos implantes, distribuyéndolos internacionalmente, y que se declaró en bancarrota en el 2010», recalca. Por ello, la federación ha considerado que «se está ante un fraude cometido por el fabricante, ya que los implantes no solo fueron fabricados con compuestos distintos a los declarados, sino que se llegó a ocultar su composición en las inspecciones realizadas por las autoridades francesas».