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Acusan al CHUO de tener a pacientes en los pasillos para no ocupar camas

Publicada el: 24 de enero de 2012

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Detrás de una pancarta en la que se leía «Pola integridade e a dignidade dos pacientes en Urxencias», sesenta personas se sumaron ayer a la protesta convocada por el sindicato de enfermería Satse y la Comisión de Centro para protestar por el nuevo sistema de gestión del servicio de Urgencias del CHUO. Los manifestantes se concentraron a las puertas del servicio, con gritos de «fuera chiringuitos» y «abrid las camas», y pidieron la dimisión de la gerente sanitaria, Eloína Núñez, antes de desplazarse hasta el edificio administrativo donde tiene su despacho.

Los convocantes califican de «economicista y propagandístico» el nuevo sistema de gestión de urgencias y dicen que perjudica a los pacientes. «Non se está ingresando en plantas aos pacientes, estanse quedando en urxencias como en observación, entre 48 e 72 horas», explicaba Purificación Paradela, miembro de la Comisión de Centro. La portavoz achaca la situación a una maniobra «para maquillar estadísticas e decir que o hospital ten camas baleiras, para tratar de tapar de que cando se pechou Piñor se reducían camas, non se están ingresando os pacientes que quedan en urgencias como camuflados, mentras hai camas valeiras no hospital».

Para el sindicato de enfermería y la Comisión de Centro se está ofreciendo una mala atención a los enfermos. «Hai pacientes que se van e volven aos dous días, pacientes que o cabo de catro días de ir e volver, acaban en UCI, e temémonos que algún día pase algo; esta reivindicación non é polo personal, é polos usuarios», matizaba Purificación Paradela.

Defiensa del nuevo sistema

Sin embargo desde la gerencia del CHUO se defiende que el nuevo sistema de funcionamiento de Urgencias «está a mellorar os tempos de atención e ingreso», y aseguran que la protesta de ayer trata de «alarmar a poboación, confundido reivindicacións laborais con problemas asistenciais».

Arturo González, jefe del servicio niega que se estén retrasando ingresos para evitar ocupar las camas y matiza que «lo que se busca es el beneficio del paciente que ahora, desde el mismo momento que da sus datos ya tiene un médico, una enfermera y un auxiliar responsables de su atención hasta que salga de Urgencias, bien para su casa o bien para ingresar». González explica que el nuevo sistema conlleva redistribuir las cargas de trabajo «de forma más equitativa y el que tiene ahora más protesta, pero el que tiene menos no dice nada».

«Para maquillar estadísticas e decir que o hospital ten camas baleiras, e tapar a reducción de camas de Piñor, non están ingresando a pacientes»

Purificación Paradela

«El cambio de sistema no perjudica a los pacientes, pero si implica un nuevo reparto de las cargas de trabajo; y romper inercias siempre es problemático»

Arturo González

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