El nuevo modelo de gestión que pretende implantar el Servizo Galego de Saúde (Sergas) a través de unidades clínicas con personal y presupuesto propio no ha convencido a la coalición de sindicatos médicos, que han enviado a los facultativos un escrito en el que se recogen duras críticas contra esta herramienta asistencial.
CESM y O'mega la tildan de nefasta por varios motivos. Primero, porque los cambios en la estructura organizativa de los servicios puede dar lugar a una privatización de la sanidad; porque incluye la posibilidad de hacer modificaciones en la jornada laboral; y porque el responsable de esta unidad de gestión será nombrado a través del sistema de libre designación.
Además, para los incentivos que recibirán los miembros de estas unidades «se utilizará el actual presupuesto destinado al pago de complemento de productividad a los facultativos, repartiéndolo entre todas las categorías», concluye.
Campaña de denuncia
Los sindicatos médicos, que aseguran que el Sergas «se está convirtiendo en una dictadura donde el médico no cuenta nada», iniciarán una campaña de denuncia pública de las deficiencias de la asistencia sanitaria provocadas por los gestores con sus recortes.
Los otros sindicatos no han sido tan críticos con este modelo de gestión, pero tienen sus dudas. María Xosé Abuín, de CIG-Saúde, asegura que no presentarán alegaciones al decreto que recoge estas unidades de gestión «ata que nos aclaren se van ser unidades de coñecemento ou unidades microempresariais».
Tanto Abuín como la responsable de la Federación de Sanidade de CC.OO., Lola González, coinciden además en que los incentivos a los miembros de estas unidades no deben ser económicos, sino que deben revertir en la mejora de la propia unidad; mientras que UGT cuestiona cómo va a elegirse al responsable de cada unidad y cuál será la relación con las jefaturas de servicio.
Unidades con presupuesto
Sanidade ha elaborado un decreto, que ya envió a los sindicatos, con el que pretende poner en marcha una nueva herramienta de gestión por procesos asistenciales, en la que el paciente sea el centro del sistema y que se articule en torno a las patologías, y no en base a los servicios o especialidades.
Cada unidad estará formada por todos los profesionales de todas las categorías que están implicadas en una patología (por ejemplo, una unidad oncológica), y contará con un responsable y un presupuesto asignado. Con esto se pretende además optimizar recursos, ya que se evitarán duplicidades y habrá una mayor contención del gasto farmacéutico.
Si la unidad logra ahorros en la gestión de su cartera, podrá reinvertirlos en el propio departamento a través de cursos de formación, con más personal o con innovación, o bien mediante incentivos a los profesionales.