Rajoy prevé un ahorro de 10.000 millones de euros en salud y educación
Publicada el: 10 de abril de 2012
Volver al inicio«Hay que redefinir el catálogo de servicios que presta la Sanidad, no recortarlo». Así se expresó hoy el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en una entrevista radiofónica, en la que apuntó otros aspectos en los que se está trabajando para recortar los 10.000 millones anunciados ayer por el Gobierno. Según Montoro, también se están estudiando «los niveles de renta de las personas en el uso de los fármacos para que los cambios que hagamos no sean injustos ni perjudiquen a la gente que menos renta tiene». Otros aspectos en los que trabaja el Ejecutivo son la central de compra, la tarjeta sanitaria única, limitar el «abuso» que hacen los extranjeros de la Sanidad española «bajo el amparo de que es universal mientras que en su país pagan», y también el consumo excesivo de recetas y fármacos.
Montoro daba de esta forma alguna pista al anuncio hecho ayer por Mariano Rajoy, que en una reacción a los ataques de los mercados sobre la deuda española y a las exigencias de la UE decidió acelerar sus ajustes y reformas, solo seis días después de dar a conocer los detalles de los Presupuestos del Estado. A través de un escueto comunicado, el Gobierno anunció por sorpresa recortes por más de 10.000 millones de euros en los dos servicios públicos básicos, la sanidad y la educación, que el líder del PP prometió dejar al margen si llegaba a la Moncloa. Lo hacía tan solo seis días después de presentar las cuentas públicas, que ya incluían un tijeretazo de 27.300 millones.
La nota de ayer no explicaba cómo y dónde se llevarán a cabo, tan solo informaba de que el presidente se había entrevistado ayer con los titulares de ambas carteras, Ana Mato y José Ignacio Wert, para definir las reformas destinadas a lograr ese ahorro mediante «una mayor racionalización, eliminación de duplicidades y eficacia en la gestión de los grandes servicios públicos». Los cambios se pondrán en marcha este mismo mes. No figurará entre ellos el copago, ni siquiera para las rentas más altas, como había sugerido el ministro de Economía.
El presidente mantuvo también una reunión no prevista en su agenda con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y los componentes principales de su equipo económico, los ministros Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, y el director de la Oficina Económica, Álvaro Nadal, para definir los contenidos del Programa de Estabilidad 2012-2015 y el Programa Nacional de Reformas del presente ejercicio, que se presentarán a la Comisión Europea este mes.
Ante la situación de emergencia creada por la presión de los mercados, el Ejecutivo reiteró el firme compromiso de cumplir el objetivo de déficit del 3 % en el 2013 y expresó su convencimiento de que las reformas revertirán la tendencia recesiva y de destrucción de empleo.
Compromiso
Asimismo, la nota que emitió ayer el Gobierno reafirmó expresamente el compromiso de las comunidades autónomas de reducir su déficit al 1,5 % este año, bajo la estrecha supervisión del Gobierno. Mensajes con dirección a Bruselas y a los inversores, que ponen en duda, sobre todo, que las autonomías sean capaces de controlar sus gastos.
No fueron los únicos que lanzó, ya que anunció también la aceleración de la venta de las entidades financieras con participación pública mayoritaria, el estudio de medidas para aumentar el crédito a los sectores económicos productivos, privatizaciones y más reformas estructurales, en el sector energético, la unidad de mercado, de alquiler o de fomento a los emprendedores.
Rajoy, que no ha comparecido durante la Semana Santa pese a la gravedad de la situación, dejando que fuera De Guindos quien tratara de apagar el fuego, se reunirá mañana con los diputados y senadores de su partido para explicar los nuevos recortes y las próximas reformas. El PSOE pidió su comparecencia urgente en el Congreso.