La asistencia en ambulancias para casos no urgentes dejará de ser plentamente gratuita con los últimos ajustes del Gobierno central. Rehabilitaciones, enfermos con dolencias renales y pacientes con cáncer, que deben someterse a radio o a quimio, serán los colectivos más tocados por este copago, aunque todavía se desconocen los tramos de abono en función del tipo de patología y la capacidad económica de la persona. El presidente de la Xunta lanzó un mensaje de tranquilidad al avanzar que será "sensible y consecuente" con la dispersión poblacional en la comunidad.
Depende de la gravedad del enfermo pero, para muchos, el servicio de un transporte medicalizado para "radiarse" o purificar unos riñones inactivos durante interminables sesiones en el hospital es fundamental para "seguir viviendo y sin dolor". Solo en Galicia se registran 1.400 enfermos renales que, tres días a la semana, se conectan obligatoriamente a un aparato de hemodiálisis, vínculo que en la mayoría de los casos les impide trabajar, por lo que la capacidad económica es limitada.
Los ajustes aprobados por el Gobierno establecen el copago en medicamentos, por tramos de renta, en prótesis y también en transporte sanitario no urgente, aunque en este capítulo (ambulancias para asistencias que no supongan un emergencia) el Ejecutivo aún no ha hecho público ni precios, ni tarifas, ni porcentajes. Teniendo en cuenta la cantidad de pacientes que, más allá de las ciudades, tienen que trasladarse a los hospitales desde cualquier punto de Galicia para someterse a hemodiálisis o a sesiones de quimioterapia, por ejemplo, el propio presidente, Alberto Núñez Feijóo, avanzó el jueves que será flexible con el copago por el transporte. "Sensible y consecuente", apuntó, "con la dispersión poblacional de Galicia y las patologías de los pacientes".
A la espera de conocerse los tramos de pago, el presidente de Alcer (Asociación de Lucha Contra las Enfermedades Renales), Rafael Rodríguez, explica que pacientes que viven lejos, van juntos en el vehículo preparado, haciendo paradas que hay que sumar, en tiempo, a las cuatro o cinco horas por sesión de diálisis. "Es una conexión de por vida, además, ya que casi un 70% de los casos de enfermos de riñón no se pueden trasplantar: porque no soportarían la operación, porque reproducirían la patología o, simplemente, por edad", expresa Rodríguez. Pide que la reforma respete las necesidades de ciertos colectivos de pacientes, como los que padecen enfermedades renales, entre otros. "Sabemos que es pronto y el Sergas será sensible, pero, por poner un ejemplo, es normalmente gente que cobra una pensión no contributiva, aunque tenga que aportar un 10% del traslado, a lo mejor 5 euros, por tres días son 15 y por cuatro semanas son 60 euros. Si a esto sumamos el copago de medicinas, pues estamos hablando de mucho dinero al mes para una paga así", argumenta Rodríguez.
Para Pablo Graña, trabajador social que trata a enfermos que siguen el tratamiento oncológico en domicilio, "no hay que olvidarse de que, además del transporte (con la tarifa de copago que vayan a fijar) ya hay unos tramos de abono de medicinas, si a eso sumamos que este tipo de pacientes están siempre en casa, necesitan una silla de ruedas para salir un día y esto es otro gasto. "Prácticamente todos estos enfermos toman para el dolor ibuprofeno, paracetamol, antiinflamatorios, y también, para el estómago, protectores tipo omeprazoles. Estas medicinas ahora también hay que añadirlas a la cuenta" apunta Braña.
"Que analicen bien los tramos, por favor"
A los 31 años se sometió a un trasplante de riñón y, desde entonces, "hace ya 19 años", no ha tenido que volver a conectarse a la diálisis. Pero sabe lo que es y, por ello, desde que conoció la intención del Gobierno de cobrar parte del coste del transporte medicalizado no urgente, se afana, con conocimiento de causa además, en advertir a las administraciones que, "por favor, analicen bien los tramos de copago: que con una pensión no contributiva un enfermo de riñón no puede pagarse un taxi de Baiona a Vigo, por ejemplo, y es una dolencia con la que hay que vivir".