La Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) ha alertado de las fatales consecuencias del decreto ley que incluye las medidas de ajuste en el ámbito sanitario, y de que éste empeorará la calidad y la seguridad de la prestación farmacéutica.
Según esta organización empresarial el decreto producirá además una restricción de las reservas, numerosos despidos y una reducción de horarios, razones por las que ha pedido al Gobierno que rectifique ese texto antes de que su aplicación ocasione daños irreparables.
El Observatorio del Medicamento de la FEFE ha señalado no obstante que sólo se podrá hacer una cuantificación del impacto económico cuando se conozcan los medicamentos que dejan de ser financiados, los nuevos conjuntos de precios de referencia y los medicamentos a los que se apliquen los precios seleccionados y ha expresado su confianza en que el impacto económico de esas medidas contribuya de forma decisiva a la reducción del déficit de las comunidades autónomas.
La FEFE ha recordado que se trata del cuarto real decreto en los últimos dos años que modifica aspectos sobre la oferta de medicamentos, aunque éste incluye también medidas sobre la demanda y representa «un importante cambio cultural» respecto a los anteriores, al extender la aportación a los pensionistas y al introducir por primera vez en España el reembolso de las cantidades que excedan de los límites máximos de aportación en cada colectivo.
Los farmacéuticos han recordado que la reforma aprobada sienta las bases para establecer una cartera común de servicios y una cartera de servicios común suplementaria, y ha señalado que el cobro y los sistemas operativos deberán ser implantados por las comunidades autónomas, «suponemos que con un alto coste de gestión y administración».
Estas medidas se complementa con la introducción de las nuevas tecnologías y la implantación de la tarjeta sanitaria común compatible para todas las comunidades y de la historia clínica digital, han observado los farmacéuticos, que se han mostrado a favor de las dos aunque han advertido del coste extraordinario que supondrán.
Según la FEFE, el decreto ley incurre además en errores de carácter económico y legislativo en algunos aspectos referidos a las oficinas de farmacia, y han criticado la nueva escala de deducciones por considerar que puede desincentivar el progreso y perjudicará a las farmacias con mayores ventas.