El PP solo pudo sumar ayer los votos de Coalición Canaria y de UPN para convalidar en el Congreso el real decreto sobre la reforma del sector financiero, que pretende elevar las provisiones de los activos bancarios, incluidos los actualmente sanos, y segregar la cartera inmobiliaria en manos de los bancos que han acudido al FROB en agencias independientes a las entidades. Tanto el PSOE como CiU se abstuvieron, a la espera de que el Gobierno introduzca modificaciones al texto, después de que el Ejecutivo aceptara tramitarlo como proyecto de ley para buscar el consenso. El ministro de Economía, Luis de Guindos, se mostró dispuesto a negociar esos cambios.
Entre las exigencias del PSOE se incluyen la garantía de que «no se perderá ni un solo euro público en las ayudas de los bancos», las ayudas a quienes tienen problemas para pagar las hipotecas, a las pymes y también para los ahorradores atrapados por la compra de participaciones preferentes de los bancos, de manera que se permita «su canje con otras cuentas de pasivo adecuadas». Durante el debate, De Guindos admitió que las preferentes han sido «un gran engaño para el ahorrador español» y «un error», ya que «se inició la comercialización a particulares cuando ya las instituciones no las compraban, en el año 2008» y se mostró dispuesto a consensuar las medidas que propone el PSOE. El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, advirtió al ministro de que admitiendo que fueron un engaño está reconociendo «la comisión de un delito», por lo que instó a actuar a la Fiscalía General del Estado.
Unnim deja de pagar intereses
Unnim Banc, entidad resultante de la unión de las cajas Sabadell, Manlleu y Tarrasa y adquirida por el BBVA, anunció precisamente ayer que dejará de pagar intereses a los titulares de sus participaciones preferentes, que abonaba anualmente los meses de agosto, y aplazará de nuevo el pago de los intereses que corresponden a dueños de obligaciones subordinadas.