El congreso de Chicago evidencia que «en España la oncología está bien a nivel clínico, por el momento; y precisa mucho mayor esfuerzo en investigación básica, y colaborar con otros especialistas para aplicar avances en laboratorio a tratamientos individualizados de pacientes», afirma Rafael López, jefe de oncología del CHUS.
Juan Cueva, por su parte, valora que «se está empezando a conocer los tumores, pero lejos de curarlos. Una de las novedades de este congreso fue sobre el tratamiento de cáncer de mama en pacientes a tratamiento con una hormona, posmenopáusicas, y se concluía que quienes tienen osteoporosis y y se tratan de ella presentan mayor supervivencia. Nunca se había publicado nada. Tenemos que estar atentos, porque a veces la osteoporosis en estas pacientes es incluso inducida por el fármaco, y hay que afrontarlo».
Además «cada vez se hablará menos de los tumores por su localización, como próstata, ovario, y demás, y se designarán en cambio por su biología, por sus características genéticas o por las causas metabólicas que tengan. Igual cabe la posibilidad de tratar con un mismo fármaco un cáncer que se haya originado en el riñón que otro que se haya originado en el ovario, por ser iguales genéticamente. En las sesiones del congreso se ven ya fármacos de riñón presentados en la sesión dedicada a mama, fármacos de mama presentados en la sesión de gastrointestinal», destaca la Elena Brozos, del Clínico.