La farmacéutica Sanofi Aventis ha sido condenada por el Tribunal Supremo a indemnizar a quince mujeres por no informar de los efectos que padecieron por el uso de un fármaco, Agreal, que les fue prescrito para atenuar los efectos de la menopausia y a algunas les provocaba temblores, movimientos involuntarios y hasta párkinson.
La sentencia confirma una resolución de la Audiencia de Barcelona en el 2009, que condenó a Sanofis a pagar 55.000 euros al entender que el prospecto del fármaco no informaba de la totalidad de los efectos secundarios que podía causar su consumo. Al principio la demanda incluyó a 130 mujeres, aunque tras ser desestimada en primera instancia se limitó a las quince en la Audiencia de Barcelona.