Cada año, 3.000 gallegos sufren secuelas tras padecer un ictus
Publicada el: 29 de octubre de 2012
Volver al inicioAcudir rápidamente a un hospital cuando se sufre un ictus es la diferencia entre la vida y la muerte o, en el mejor de los casos, entre retomar la actividad diaria con normalidad o sufrir secuelas para siempre. Eso le ocurre a casi 3.000 gallegos cada año, que superan el accidente cerebrovascular pero arrastran después algún problema; otros 2.000 mueren cada año por un ictus y 2.000 más se recuperan al cien por cien.
Hoy se celebra el Día Mundial del Ictus y se centra en la detección precoz del accidente cerebrovascular. Un 25 % de las personas que sufren uno de estos problemas acuden tarde al médico, en la mayor parte de los casos porque no se le da importancia. Desde la Sociedade Galega de Neuroloxía se recuerda que en caso de pérdida súbita de fuerza en una mano o en una pierna hay que acudir urgentemente a un hospital.
Síntomas claros
En general son varios los síntomas que se sufren cuando una vena o arteria se rompe (o bloquea) en el cerebro: pérdida brusca de la fuerza en el brazo y/o pierna de un mismo lado; pérdida brusca de la visión en un ojo; pérdida brusca de la sensibilidad en la cara/brazo/pierna, y se distingue de una mala postura o de otra causa porque afecta a dos de las tres partes, bien la cara y el brazo, el brazo y la pierna... siempre del mismo lado; falta de coordinación; y problemas del lenguaje, como quedarse sin habla o articular palabras sin sentido.
Antes de tener un ictus muchas veces se produce lo que se denomina un accidente isquémico transitorio (AIT), que tiene los mismos síntomas pero más breves, de unos minutos o unas pocas horas. El problema es que muchas veces esto sucede mientras uno está dormido, con lo cual no hay constancia de haber tenido este aviso; de no ser así, es importante acudir al médico con urgencia.
Pruebas en Galicia
Para celebrar el Día Mundial del Ictus, la Sociedad Española de Neurología organiza una red de puntos informativos y pruebas de prevención por todo el territorio nacional, una iniciativa en la que participan dos hospitales gallegos: CHUS, de Santiago y Chuvi, de Vigo. En ambos, en horario de mañana, e identificados con un lazo naranja, los voluntarios realizarán pruebas de prevención como control de la presión arterial, del azúcar en sangre o incluso una ecografía Doppler para ver el estado de los vasos sanguíneos.