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Muere el hombre que permaneció 23 años en coma por un error médico

Publicada el: 31 de octubre de 2012

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Antonio Meño, el hombre que permaneció 23 años en coma por una negligencia médica durante una operación de estética y cuyos padres vivieron con él acampados durante casi dos años en la Plaza de Jacinto Benavente de Madrid, falleció el pasado domingo, según el despacho de abogados de la familia.

Meño quedó en coma vegetativo el 3 de julio de 1989, cuando tenía 21 años, tras sometererse a una rinoplastia en la Clínica Nuestra Señora de América de Madrid, entidad que quedó absuelta tras los juicios iniciados por sus padres.

Su familia, que agotó la vía penal y civil para pedir una indemnización, fue condenada en 2009 por el Supremo a pagar 400.000 euros en costas, lo que les supuso el embargo de su vivienda. Tras esta decisión, los padres de Meño instalaron durante 522 días un campamento en Madrid.

"Siempre he pedido que se muriera antes que yo porque no le quería dejar aquí", confesó ayer la madre, Juana Ortega. Una larga batalla judicial, todo un calvario para la familia, culminó en 2011 con un acuerdo entre aseguradoras y una indemnización de 1.075.000 euros a Meño.

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