Tras el alumbramiento en el Hospital Infanta Elena de Valdemoros, el menor afectado fue dado de alta, a pesar de que presentaba síntomas de un soplo cardiaco.
El retraso en identificar la patología cardiaca le ha dejado secuelas como la insuficiencia mitral e hipertensión pulmonar directamente relacionadas con la demora de una intervención quirúrgica.