Draghi advierte de que la liquidez del FGD a las preferentes afecta a la protección de depósitos
Publicada el: 16 de abril de 2013
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El nuevo papel del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) como comprador de las acciones de las entidades nacionalizadas que recibirán tras la quita los afectados por las preferentes y deuda subordinada merece muchas más críticas, y además duras, que alabanzas por parte del Banco Central Europeo (BCE). En su labor consultiva, el organismo liderado por Mario Draghi recuerda que lo prioritario es la protección del ahorro de los clientes, la "función principal" del FGD, y por eso "es preciso" que "pueda contar con un patrimonio de elevada liquidez". Y no ve nada claro que sea así. "EL BCE considera que la proyectada adquisición por el FGD de acciones de entidades no admitidas a cotización es contraria a ese principio prudencial -sostiene en un dictamen publicado el pasado 10 de abril- y, por lo tanto, desaconseja modificar las normas de inversión de aplicación al FGD que permitan esas adquisiciones".
En otras palabras, que la reforma no vaya adelante. Pero está ya aprobada. El Congreso de los Diputados la convalidó el pasado jueves, con el voto favorable de PP, CIU, UPN y Foro Asturias.
Al equipo de Draghi le parece correcto que los recursos financieros disponibles en los sistemas de garantía de depósitos puedan emplearse para financiar la resolución de entidades. El proceso en el que se encuentran tanto Novagalicia como CatalunyaBanc. Una forma de aprovechar "sinergias". "Pero considera de vital importancia -añade- que ello no ponga de ningún modo en peligro la función principal de los sistemas de garantía de depósitos". El dictamen "celebra" el compromiso recogido en el real decreto de que el coste de participación del FGD en la reestructuración sea inferior a lo que habría que desembolsar para cubrir los depósitos e insta a que "esta norma" se aplique "de un modo transparente" que permita "la verificación de su cumplimiento en la práctica".
La herramienta concreta de la adquisición de los títulos en el canje de los híbridos de capital podría obligar, según el BCE, a examinarla "desde la perspectiva de las normas sobre ayuda estatal". Pese a que la financiación vendrá con fondos privados, a través de una derrama extraordinaria de hasta 2.000 millones de euros del propio sector.
¿Ventajas e inconvenientes? De un lado pone el Banco Central "la posible contribución positiva al valor de la participación del FROB en las entidades" -dueño al 100% en ambos casos" y "la atenuación" del también "posible riesgo de litigios" desde "ciertas categorías de acreedores o accionistas". Del otro, "en especial", subraya el veredicto del supervisor, "una menor recaudación tributaria como resultado de peores resultados financieros" en la banca por el esfuerzo en la aportación de los fondos.
"Debe examinarse además la conveniencia de usar los recursos limitados del FGD en beneficio de los inversores minoristas -continúa- en lugar de destinarlos a otros fines de estabilidad financiera, tales como reponer los recursos del FGD y reforzar así la confianza del mercado en la capacidad del FGD para llevar a cabo su función principal". De hecho, el dictamen firmado por Draghi apela como "alternativa" a que las entidades "restablezcan sus reservas de capital" en lugar de poner más dinero en el fondo.
Por si fueran pocas las pegas, el BCE es exquisito con esa segunda quita prevista para los afectados. La que se aplicará con la compra. Algo "esencial" para que el precio "sea justo" en "el marco de los ejercicios de responsabilidad subordinada". "A falta de cotización, el precio deber ser el precio de mercado inferido, es decir, basado en la valoración económica de la entidad solo como punto de partida", profundiza, para evitar que los accionistas de bancos cotizados "no resulten desfavorecidos".
Las exenciones o reducciones que el Ministerio de Economía prevé para los bancos que hayan respaldado la Sareb carecen de sentido, en opinión del BCE. "El plan de negocio en que ésta se apoya -justifica- prevé beneficios razonables para los inversores". De ahí que hable abiertamente de que la compensación "no es necesaria".