No puedes medir la vida de un niño por una decisión política
Publicada el: 29 de octubre de 2013
Volver al inicio
Ana Mateos es la impulsora de una petición en la plataforma digital change.org que avanza hacia las 15.000 firmas en su primera semana en la red. Su objetivo es el mantenimiento del servicio de cirugía pediátrica en el CHUO en condiciones que no obliguen a los niños y a sus familias a desplazarse al hospital de Vigo.
«Hasta aquí hemos llegado» fue el pistoletazo de salida para iniciar en change.org una petición que está alcanzando una gran repercusión social. «Leí el tema en prensa -explica Ana Mateos- y pensé: y si me pasa a mí, ¿qué hago? Nos suben los impuestos; nos cabreamos, pero no hacemos nada. Nos recortan en educación; nos cabreamos, pero no hacemos nada. Nos recortan en sanidad; nos cabreamos, pero no hacemos nada. Así que yo dije: hasta aquí hemos llegado, yo voy a hacer algo, y decidí abrir la plataforma. Primero utilicé mis contactos en las redes para difundirlo y ahora ya va solo, cada vez firma más gente, y a toda velocidad, además».
Ana Mateos está en el paro y es madre de dos niñas de 6 y 11 años así que, cuenta, no le fue difícil sentir muy en vivo la disminución de la prestación en cirugía pediátrica: «Yo había firmado en alguna iniciativa de éstas, pero es la primera que abro y lo estoy moviendo mucho proque creo que es algo muy injusto. Con todo lo que habíamos luchado, no nos merecemos una sanidad cada vez peor. Esto es una decisión política, no deja de ser una decisión política y no puedes medir la vida de un niño, aunque solo sea uno, por una decisión política».
Dos cirujanos más
En cuanto a las consecuencias de su iniciativa, espera «que acabe con dos cirujanos pediátricos nuevos en la Residencia, nada más».
Protagonista de uno de esos casos que fundamentan la iniciativa digital de Ana Mateos, la ourensana Marta Freire acudió en septiembre a las urgencias del CHUO con su hijo de 5 años. El pequeño padece una malformación de la vía aérea y tiene una traqueotomía. «Saiulle un quiste encima de onde leva a traqueotomía -explica la madre- e levámolo ó CHUO; vírono inicialmente de mañá e puxéronlle un tratamento, pero non resultou ben de todo porque o quiste medrou e, cando volvimos por Urxencias, un sábado, dixéronnos que tería que ir a Vigo porque seguro que había que abrir e drenar».
Marta y su marido decidieron ir en coche particular «porque había que esperar demasiado pola ambulancia e aconselláronnos ir polos nosos propios medios. Estivo tres días ingresado e nós, indo e vindo porque temos outra filla aquí á que hai que atender tamén. Foron gastos e trastornos e, sobre todo, sensación de moita inseguridade; nesta situación, non me vexo respaldada nin protexida».