´La sanidad no se puede gestionar a base de balances a 31 de diciembre´
Publicada el: 9 de noviembre de 2013
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Satisfecho con su gestión al frente de la Sociedad Española de Cardiología, Vicente Bertomeu no pierde la vinculación con este organismo, del que será durante los próximos dos años "pass president". Muy crítico con la situación que vive la sanidad en España, Bertomeu pide que los médicos tengan un mayor papel al gestionar los recursos sanitarios y se muestra en contra de la reducción indiscriminada del gasto farmacéutico.
– En los últimos cuatro años ha ocupado los cargos de presidente electo y presidente de la Sociedad Española de Cardiología. Una etapa que coincide con los años más duros que está viviendo la sanidad como consecuencia de la crisis, ¿cómo está el panorama en cardiología?
– Hemos puesto en marcha un estudio muy importante a nivel nacional, llamado Recalcar, para conocer cuál es la situación. Con él se ha comprobado que la enfermedad coronaria es la primera causa de hospitalización en todas sus ramas y la segunda, la insuficiencia cardiaca. También que hay muchos hospitales y muchas unidades, pero no se dotan adecuadamente, por lo que su rendimiento no es el adecuado. Suponiendo la insuficiencia cardiaca el 24% de los ingresos, solo el 44% de hospitales tienen unidad de insuficiencia cardiaca y solo un 29% unidad de enfermedad coronaria.
– ¿Esto es fruto de la crisis o de que hay una cierta burbuja sanitaria?
– Las cosas se planificaron mal desde el principio. No hay una política de estrategia, de cómo debe gestionarse la sanidad, al menos en cardiología. No hay estrategias de cómo se debe ordenar la gestión sanitaria y todo queda en manos de las iniciativas personales y de las gerencias.
– ¿Se ha sentido escuchado estos años?
– Sí, me he sentido escuchado. Pero estamos en un momento muy delicado y lo que reclamo es más autonomía para las autoridades sanitarias. En estos momentos, la gestión de la sanidad en todas las comunidades está muy condicionada por Hacienda. No se sabe quién manda más si la consejería de Hacienda o la de Sanidad y, para mí, que manda más Hacienda. Sé que estamos en una situación delicada, pero los médicos tenemos el doble compromiso, por un lado, con la sostenibilidad del sistema, pero no podemos eludir el compromiso que tenemos con los pacientes. Hay que defenderlos porque no tienen ninguna culpa de lo que ha pasado. Tenemos el compromiso con ellos de darles la mejor opción terapéutica porque pagan sus impuestos y su sanidad.
– ¿Qué asuntos les han llevado a alzar la voz como sociedad médica?
– En España se han tomado unas medidas de reducción del gasto farmacéutico que son transversales y que se aplican indiscriminadamente a todo el sistema sanitario. Y esto se ha hecho de forma contundente. Hace tres años, el gasto farmacéutico suponía el 30% de todo el gasto sanitario, pero en estos momentos se ha quedado en el 18%. Estamos en niveles de gasto similares a los del año 1999.
– ¿Qué consecuencias tiene este recorte en medicamentos?
– Cuando se hace un recorte transversal e indiscriminado es posible que para algunos grupos de pacientes, los mayores y los más frágiles, se hayan cruzado líneas rojas que no se tendrían que haber cruzado. Pero con todo y eso sigue habiendo una deuda importante y un retraso en los pagos importantes. Por tanto, esas medidas no han sido suficientes.
– ¿Dónde está entonces el problema de la sanidad española?
– El problema es que el sistema es poco eficiente. Hay que mejorar la eficiencia del sistema y eso no se puede hacer con leyes. Eso hay que hacerlo con la gestión diaria de los médicos. El personal sanitario somos los que aplicamos los recursos y no se puede ir sin nosotros de la mano. Mejorar la eficiencia no es hacer solo lo mismo con menos dinero. Hay que dejar de hacer cosas que no aportan valor y apostar por otras que sí lo aportan.
– ¿Como cuáles?
– Por ejemplo, hay que dejar de usar fármacos que se ha demostrado que no aportan valor y usar otros que, aunque son más caros, a medio plazo ahorran dinero. Entiendo que los gobiernos tienen un compromiso de reducir la deuda para final de año y tienen un compromiso con el ministro de Hacienda y la Unión Europea. Pero la sanidad no se puede gestionar a base de balances a 31 de diciembre porque es algo más complejo. El problema del sistema sanitario es que, aunque es bueno, hay bolsas de ineficiencia que es lo que se tiene que atacar y eso no se resuelve jubilando a los médicos a los 65 años.
– ¿Hay problemas de acceso a los fármacos de elevado coste?
– Problemas no hay porque los puedes prescribir, pero el crecimiento de los fármacos innovadores es más bajo que en otros países. Para ciertos medicamentos hay trabas administrativas y burocráticas que no tienen lógica. Además, poner un estándar de 11 euros por receta para todos los médicos no tiene lógica, depende de la complejidad de los pacientes. No puedes pedir que todos los médicos bajen un 20% el gasto en medicinas porque para quien lo está haciendo bien y está ahorrando es prohibitivo. Los médicos ahí se tendrían que resistir.