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La familia de una nonagenaria denuncia su muerte en un box de Urgencias del Meixoeiro

Publicada el: 9 de marzo de 2014

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Silvia Santos Lago, de 96 años, falleció el pasado 17 de febrero en un box del servicio de Urgencias del Meixoeiro tras veinte horas a la espera de una cama. Las filtraciones de agua mantenían ese día inoperativas en el hospital 36 plazas de ingreso. El Sergas reconoce que esta demora "no es lo deseable", pero garantiza que la paciente fue diagnosticada y tratada con una "correcta" actuación de los profesionales.

En una carta, María Rubianes, una de las hijas de la fallecida, relata que su madre llegó a Urgencias a las 19 horas con su "capacidad respiratoria muy mermada", pero que se recuperó después de que le pusieran oxígeno. Los facultativos le recomendaron que se quedara en el hospital para poder hacer una analítica al día siguiente. Acompañada de otra hija, pasó la noche en un box de Urgencias con otros dos pacientes y sus familiares. De madrugada, se cayó de la camilla y se abrió una brecha en la cabeza. "Ya no despertó". No se sabe si no estaban ancladas las barras de protección o si fallaron. Le hicieron un TAC que no reveló ningún daño en el cerebro. A las 15.00 horas, "murió compartiendo habitáculo con otros enfermos porque la planta de Geriatría estaba muy limitada, ya que había goteras, con lo cual los enfermos estaban en Urgencias, en boxes y por los pasillos, esperando habitación", describe su hija.

El Sergas subraya que tanto el personal del servicio de Urgencias como los médicos de guardia actuaron correctamente. Además, garantiza que la evolución del paciente y las pruebas efectuadas no relacionan la caída con el fallecimiento.

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