El enfermo crónico, el reto de la sanidad del siglo XXI
Publicada el: 10 de mayo de 2014
Volver al inicioMás de cien médicos de atención primaria de la comunidad se reúnen hoy en Baiona para compartir puntos de vista con profesionales de distintos ámbitos sanitarios y aunar criterios a la hora de tratar al enfermo crónico, un paciente complejo que requiere un abordaje integral sociosanitario y que está obligando a introducir cambios en el sistema de salud.
Uno de los grandes retos del sistema sanitario es dar respuesta a las necesidades de los enfermos crónicos, unos pacientes que se prevé que aumenten en una sociedad cada vez más envejecida, lo que obliga al sistema de salud a reestructurarse para poder resolver las situaciones que plantean estos enfermos. "Nuestro sistema sanitario está preparado para atender situaciones agudas, pero esto debe cambiar. Es necesario una estructura que permita el cuidado integral de estos pacientes e involucrarlos también en su propio cuidado", explica el doctor Javier Pérez Fernández, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, coordinador del centro de salud Calzada de Gijón (Asturias) y uno de los expertos del panel del proyecto AProxima, que congrega hoy en el Parador de Baiona a más de un centenar de facultativos gallegos de atención primaria en torno a la gestión del paciente crónico de diferentes áreas terapéuticas, como diabetes, respiratorio y cardiovascular.
Pero el doctor Pérez Fernández añade que estos enfermos crónicos, que actualmente suponen el 80% de las consultas médicas de atención primaria y más del 60% de los ingresos hospitalarios, precisan una atención coordinada en la que no solo tienen que estar implicados los distintos agentes sanitarios, sino también la familia, como principal cuidadora, y la sociedad, facilitándole recursos.
"El sistema político también tiene que crear estructuras para favorecer este cuidado porque muchos de estos enfermos crónicos están en situación de fragilidad, es decir, son pacientes que además de su patología tienen una situación personal o social compleja. Por ejemplo, muchos viven solos o son cuidados por una persona de su misma edad", explica.
En su opinión, el ámbito clínico está dando importantes pasos para adecuarse a los retos que plantea el tratamiento de estos enfermos, pero desde el punto de vista social aún hay "grandes carencias". "Muchas comunidades, entre ellas Galicia, tienen planes estratégicos de asistencia a estos pacientes. Pero a veces para que puedan estar en su casa necesitan una ayuda que no tienen", explica.
Según el doctor Pérez Fernández, el médico de familia es el facultativo más idóneo para coordinar el manejo terapéutico del enfermo crónico. "Es el actor sanitario más cercano al paciente y conoce no solo todo su historial clínico, sino también su contexto familiar y social"; detalla.
Uno de los problemas que presentan estos pacientes es el seguimiento de los tratamientos, que en ocasiones abandonan cuando no padecen los síntomas de la enfermedad. Por ello es importante que esa atención integral incluya la implicación del paciente en su propio cuidado. "Las enfermedades crónicas son por lo general de por vida y puede que el paciente, en las temporadas que no tiene síntomas, la abandone, aunque la siga necesitando. El enfermo no solo tiene que verse cuando esté enfermo, sino cuando está estable para prevenir", explica.
En cuanto al abandono de tratamientos por no poder hacer frente al gasto farmacéutico, reconoce que puede ser un problema. "Yo conozco casos puntuales, aunque es cierto que puede haber casos que por no poder pagar los medicamentos, porque se encuentren en una situación social desfavorecida, abandonen el tratamiento y esto puede ser un problema", advierte el especialista, que insiste en que el enfermo ha de ser el objetivo de los sistemas sanitario y social, que deben trabajar para que su calidad de vida sea la mejor posible.