Letra pequeña que empañará la subida de presupuestos
Publicada el: 7 de octubre de 2014
Volver al inicioEl proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2015 ha traído algunas buenas noticias. La tasa de reposición del personal de la Administración pública crece para los servicios esenciales como la sanidad y la I+D del 10 por ciento actual al 50 por ciento, si bien de nuevo las autonomías tendrán libertad de no llegar a ese 50 por ciento.
También han dado cierto respiro a las cuentas tras el gran recorte de 2013 y la caída, algo más leve, de 2014. Las políticas sanitarias ganan un 1,2 por ciento en las cuentas estatales hasta los 3.861 millones, la I+D avanza un 4,5 por ciento (aunque el Instituto de Salud Carlos III cae un 4,5 por ciento) y Muface se libra de la congelación decretada para Dependencia, con un alza del 1,5 por ciento.
- La subida de impuestos para los productos sanitarios generará un sobrecoste en las cuentas de las autonomías cercano a los 500 millones
Las cuentas estatales son para la sanidad relativamente importantes, con todo, puesto que representan (mutualidades incluidas) apenas el 8-9 por ciento de todo el gasto público en sanidad, a cargo masivamente de las autonomías. De hecho, el presupuesto estrictamente sanitario gestionado por el Ministerio de Sanidad es exiguo (167 millones para 2015, dedicados fundamentalmente a la Organización Nacional de Trasplantes, la Agencia del Medicamento, el Plan sobre Drogas y cuestiones como la ordenación profesional).
Sin embargo, los PGE son un buen indicador de lo que se avecina y de lo que ocurrirá en el resto de presupuestos autonómicos en tanto fijan ya las previsiones de recaudación y de transferencias a las autonomías. Y las previsiones marcan que no habrá grandes recortes... al menos sobre el papel.
- Las autonomías tienen que asumir las competencias locales de sanidad a razón de un 20 por ciento anual, lo que supondrá un sobrecoste de unos 270 millones en 2015
En año de elecciones, no sólo generales sino también en el grueso de comunidades autónomas, los presupuestos sanitarios parece que irán en alza, tal y como han avanzado ya comunidades como Extremadura, Castilla-La Mancha (que incluso ya ha presentado sus cuentas oficiales con un alza del 1,3 por ciento), Valencia o Castilla y León. En cualquier caso, parece que se huirá de recortes y se mantendrán como mínimo iguales las partidas para sanidad en otras autonomías como Andalucía y Cataluña.
Pero los PGE incluyen una letra pequeña que condicionará el destino de buena parte de los incrementos que pudieran finalmente realizarse sobre el papel.
Incremento del IVA
En primer lugar, porque establecen que a partir del 1 de enero de 2015 subirá el IVA de productos y tecnología sanitaria, que actualmente disfrutan de un IVA reducido del 10 por ciento y que deberán aplicar en adelante un gravamen del 21 por ciento. De esta subida sólo se librarán una pequeña parte (alrededor del 30 por ciento de productos) que estarían destinados a pacientes con discapacidades (como sillas de ruedas).
Esta subida del IVA, obligada por sentencia europea, implicará un incremento de los gastos, fundamentalmente hospitalarios, de las autonomías en tanto se encarecerán las compras de productos de diagnóstico, reactivos, tecnología, etc.
El efecto de este sobrecoste no se compensará para las autonomías por el incremento de recaudación de IVA, puesto que las autonomías recuperan sólo la mitad de lo recaudado por este impuesto y, en cualquier caso, la caja es diferente: el impuesto iría a la caja común de la autonomía, que podría destinarlo a cualquier partida, mientras que el sobrecoste inevitablemente recaerá sobre la sanidad autonómica.
Se estima que el efecto de este incremento del IVA generará un sobrecoste para la sanidad autonómica de 500 millones. A lo que habría que sumar el incremento del gasto en conciertos, que podría forzar el sector privado, afectado también por el alza del IVA, en un año de elecciones que tradicionalmente potencian los planes de choque contra las listas de espera.
Inmersos en las grandes cifras presupuestarias 500 millones dicen poco, pero puestos en perspectiva, representan un 1 por ciento del gasto sanitario total de las autonomías.Ese 1 por ciento no es una cantidad baladí si se tiene en cuenta que el año del gran tijeretazo sanitario en las autonomías, 2013, lo que se acometió fue una reducción del 6 por ciento.
Traspaso local
La segunda cuestión que traerá 2015 y que podría tener importantes consecuencias en las partidas sanitarias autonómicas es la obligación de traspasar las competencias locales en sanidad de los ayuntamientos a las autonomías sin que se establezca una partida presupuestaria extra para que las autonomías puedan asumir las competencias.
La obligación, aprobada en Ley de Reforma del Régimen Local, ya en vigor desde enero de este año, se acompañará en 2015, según acaba de anunciar el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, de un mecanismo para retener directamente los fondos a las autonomías en caso de que las comunidades no paguen a los ayuntamientos lo que les adeudan por las encomiendas que muchas de ellas han firmado para que los ayuntamientos sigan ofreciendo servicios sanitarios.
La cantidad que está en juego es también importante: a lo largo de 2015 las autonomías deberán asumir gastos sanitarios que hasta ahora corrían de parte de los ayuntamientos por valor de unos 270 millones de euros. Es decir, casi otro medio punto porcentual sobre el gasto autonómico que desaparecerá sin llegar a dar margen de recuperar lo perdido en años anteriores.
Con todo, buena parte de las autonomías, como Andalucía, Galicia, Castilla y León, País Vasco, Aragón, La Rioja, Valencia, Murcia, Cataluña y Asturias han elaborado ya normas para tratar de sortear legalmente la obligación del traspaso de competencias locales.
Turistas y desplazados
La tercera cuestión que traerá 2015 y que podría empañar la previsible subida de las cuentas sanitarias es el carácter ya completamente extrapresupuestario del Fondo de Cohesión Sanitaria, al que se dedican ya sólo 2,3 millones de euros en los PGE para liquidar cuentas pendientes de 2011, y del nuevo FOGA. El primero de estos fondos financia la atención a pacientes derivados de una autonomía a otra (a centros de referencia, por ejemplo) y se declaró su carácter extrapresupuestario (es decir, en lugar de dotarse con fondos estatales a repartir entre las autonomías se liquidará entre las propias autonomías en función de lo que cada una haya ocasionado y asumido de gasto) en los presupuestos de 2014, si bien todavía no se ha realizado ninguna liquidación, lo que ha generado ya denuncias de Feder sobre reticencias de algunos centros de referencia de enfermedades raras a seguir atendiendo pacientes.
En los presupuestos del Estado más elevados, este fondo estuvo dotado con algo más de 100 millones, que las autonomías consideraban ya insuficientes para cubrir las necesidades y que ahora deberán liquidarse entre ellas generando posibles problemas para autonomías pequeñas y grandes emisoras de este tipo de pacientes.
El segundo de los fondos, elFOGA, también extrapresupuestario, está destinado a pacientes que acudan a otra autonomía voluntariamente (como turistas) y deberá compensar en 2015 los gastos de atención primaria y las recetas de pacientes prescritas o dispensadas en autonomías diferentes a la suya. No hay cifras oficiales, pero el sector cifra en alrededor de 250 millones de euros lo que podría mover este fondo, que supondrá un respiro para autonomías receptoras de turismo pero un lastre para otras muchas.
Otra cuestión que se comerá parte de los incrementos será la devolución de la paga extra a los funcionarios.El Gobierno central devolverá, según consta en los PGE, el 25 por ciento de lo retenido de 2012, pero algunas autonomías como Valencia o Cataluña han anunciado ya su voluntad de hacerlo también en 2015 (algunas como Castilla y León, La Rioja, Canarias y Extremadura ya lo han hecho).
Por eso es más que previsible que los presupuestos para 2015 presenten ligeros incrementos, pero también que éstos no consigan recuperar todo lo perdido en 2013 ni permitan crecer todavía al sistema, cuyo presupuesto sanitario autonómico cayó en 2013 y 2014 a niveles de 2007, desplomando forzosamente el gasto sanitario por persona que, sin embargo, todavía no se ha hecho público con datos oficiales desde entonces.
Opinión. La dependencia queda blindada por los PGE
César Antón. Director General del Imserso.
El presupuesto para el año 2015 del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad representa uno de los mayores esfuerzos realizados por el Gobierno de cara al próximo ejercicio. Y reafirma su compromiso con el mantenimiento de la sociedad del bienestar.
Con un incremento de 11,7 millones de euros respecto al del año 2014, destacan las actuaciones a favor de la familia y la infancia, y contra la violencia de género. Pero, también, y de modo muy especial, tienen en cuenta los retos demográficos a los que nos enfrentamos, como el envejecimiento de la población.
Por eso, las cuentas blindan la atención a la Dependencia, y nos permitirán poner en marcha nuevos centros de referencia estatal, que estarán a la vanguardia de la atención sociosanitaria y mejorar los programas de envejecimiento saludable. Siete de cada diez euros del presupuesto del Ministerio están destinados a atender a los mayores y a personas dependientes.
La atención a las personas en situación de dependencia sigue siendo la principal partida dentro de las cuentas del Ministerio. Los créditos destinados a este fin para 2015 continúan al alza, y ascienden a un total de 1.177 millones de euros. De este modo, estos presupuestos culminan el proceso de aplicación progresiva contemplado en la Ley de Dependencia, consolidando la prioridad que se le ha dado en los últimos ejercicios. Además, las cuentas consignan créditos por importe de 3,59 millones de euros que permitirán la apertura y puesta en funcionamiento del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial a personas con trastorno mental grave, en Valencia, y de los Centros de Atención a personas en situación de Dependencia de León y Soria, y el centro para la Autonomía Personal de Melilla.
En definitiva, ésta es sólo una muestra de que se trata de unas cuentas que miran al futuro y dan respuesta a nuevos desafíos.