Evaluación de fármacos: poco eficiente y transparente
Publicada el: 13 de octubre de 2014
Volver al inicioLa Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias delInstituto de Salud Carlos III ha publicado un estudio sobre los Comités Autonómicos de Evaluación (CAE) de nuevos medicamentos de uso ambulatorio de las comunidades autónomas. Se trata concretamente de 13 comités (Asturias, Madrid y Extremadura no disponen de estos comités y el de Baleares dejó de funcionar en 2010), a los que se les ha enviado un cuestionario para valorar su actividad.
Y las conclusiones de la encuesta son claras: la trasparencia y la eficiencia de los CAE es todavía muy limitada.
- Los comités autonómicos presentan cierta variabilidad en el tipo de fármacos que evalúan y en el tipo de estudios que realizan sobre ellos
El estudio explica, concretamente que "la transparencia de los procedimientos realizados por los CAE, entendida como la disponibilidad pública de protocolos, tipos normalizados de informes de evaluación, así como la participación en la evaluación de otras partes interesadas, como sociedades científicas, grupos de pacientes e industria, es limitada".
Además, "no existe una vinculación formal de los informes de evaluación en forma de implantación de las recomendaciones", por lo que "sería recomendable medir la actividad evaluadora y de impacto de las recomendaciones en la práctica clínica".
- Pocos realizan estudios de coste-efectividad y muchos de ellos se limitan a evaluaciones sobre el impacto presupuestario o el coste por tratamiento y día
En este sentido, el informe detalla cómo las recomendaciones de uso de los medicamentos fruto de las evaluaciones que han realizado los CAE, en ocasiones, no son siquiera públicas en una página web y se trasmiten directamente a la Administración sanitaria, que las implanta directamente por diferentes medios. Por otra parte, el estudio detalla cómo estos comités "presentan cierta variabilidad en los criterios para seleccionar los medicamentos que se van a evaluar", si bien en la mayoría de casos "consideran el potencial impacto presupuestario del fármaco y el potencial número de pacientes que se tratarán como criterios de selección" de los fármacos a evaluar. Sin embargo, algunos CAE evalúan todo nuevo medicamento. Esto genera en ocasiones duplicidad de evaluaciones en distintos CAE.
Tipo de análisis
También se ha detectado que "existen diferencias entre los distintos CAE en cuanto al tipo de análisis empleado para evaluar la eficiencia de un nuevo medicamento y, además, se considera que la evaluación económica propiamente dicha que realizan es escasa".
Sin embargo, sí parece haberse detectado bastante homogeneidad en los CAE respecto a las herramientas utilizadas para la evaluación del nuevo fármaco.
A la luz de estos hallazgos, la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias "considera necesario mejorar la eficiencia en la evaluación de nuevos medicamentos estableciendo mayor coordinación entre los CAE. Esta coordinación podría fortalecer también la robustez de los análisis mejorando la homogeneidad en los criterios de selección y de evaluación. Esta actividad coordinada podría dar soporte a los comités más pequeños o con menos recursos", concluye.
Controversia por el control del gasto
La toma de decisiones de farmacia a partir de las evaluaciones autonómicas de fármacos no está exenta de polémica. La negativa de algunas comisiones autonómicas al uso de fármacos de alto coste ha acabado en ocasiones en tribunales (ver DMdel 10-IX-2013). Además, la aparición de los informes de posicionamiento terapéutico de carácter estatal reduciría su campo de actuación.
Un modelo de estudio para cada CAE
El informe elaborado por el Instituto de Salud Carlos III muestra que todavía hay 3 CAE que no disponen de un procedimiento normalizado de trabajo para la evaluación de fármacos y otros 3 que no lo han hecho público. Los 13 CAE evalúan fármacos de venta en farmacia, pero sólo 8 también los de diagnóstico hospitalario; sólo 5 estudian los de uso hospitalario, 4 los huérfanos, sólo 3 los de uso compasivo, y sólo 2 la medicación extranjera. En cuanto a las decisiones que se adoptan, 9 de ellos lo hacen por consenso, y uno por votación. Sólo 6 de los 13 comités realizan análisis de coste-efectividad, mientras que otros se quedan en estudios de impacto presupuestario.