Una jueza insiste en dejar a un divorciado sin visitas de su hija contra el criterio fiscal
Publicada el: 13 de octubre de 2014
Volver al inicioUn juzgado de Monforte acaba de ratificar la suspensión cautelar del régimen de visitas entre un padre divorciado y su hija de 12 años. La titular del juzgado número dos de esta localidad había cortado las visitas mediante una primera resolución el pasado 20 de agosto que fue recurrida tanto por el padre como por la Fiscalía. Ambos alegaban que no había razón alguna que avalase una medida así. El padre amenaza ahora con una querella. «Me siento indefenso y algo tengo que hacer -dice-, porque el tiempo pasa y la relación con mi hija se deteriora».
Los padres están divorciados desde el 2005. En el proceso de separación, un juzgado de Vigo adjudicó la custodia a la madre y en el 2010 estableció un calendario de visitas. La madre y la niña se mudaron a Monforte, pero el régimen de visitas se fue cumpliendo en general sin problemas. Hasta este verano, cuando llegó la segunda quincena de vacaciones de su padre y la pequeña dijo que no quería ir con él por que le reñía mucho.
Una medida solo temporal
En respuesta a los recursos presentados por el padre y por la Fiscalía, la jueza recalca ahora que su decisión no suspende en realidad las visitas de forma indefinida. Alega que se trata de un paréntesis temporal para que las dos partes arreglen sus discrepancias. Pero el afectado se pregunta cómo espera la jueza que eso suceda, si su exmujer ha interrumpido toda comunicación con él y ya ni siquiera es capaz de contactar con su hija a través del móvil, como hacía antes entre una visita y otra. «Yo le mando mensajes de vez en cuando, pero desde el 23 de agosto no recibo respuesta». Él y otros integrantes de su familia también han intentado ponerse en contacto con la madre, sin lograrlo.
«Lo que quiero es llegar a algún consenso, porque ya no es solo que se hayan suspendido las visita, sino que me tienen incomunicado con mi hija», se lamenta. Este hombre cuenta con el respaldo de la Asociación Galega de Nais e Pais Separados, que mantiene contactos con la Xunta, el Ayuntamiento y otras instituciones para buscar una solución.