Personas ciegas logran recuperar la visión con células madre
Publicada el: 16 de octubre de 2014
Volver al inicioSon la gran esperanza de la medicina desde que en 1981 fueron cultivadas por primera vez en laboratorio. Pero las células madre embrionarias, aquellas que potencialmente tienen la capacidad de diferenciarse en cualquiera especializada de las distintas partes del cuerpo y reemplazar así a las dañadas por infartos, la diabetes, el alzhéimer, el párkinson o cualquier otra enfermedad, han creado hasta el momento más expectativas que realidades tangibles.
Después de años de investigaciones con resultados muy modestos y de que las células IPS -las adultas que pueden reprogramarse para regresar a su primitivo estado pluripotente- les robaran el protagonismo, un estudio publicado en The Lancet ha devuelto de nuevo al primer plano a una técnica cuestionada también por la Iglesia porque implica la destrucción de embriones. Un trasplante de células madre ha logrado por primera vez devolver la visión a pacientes afectados por dos enfermedades de la retina, la degeneración macular asociada a la edad y la distrofia macular de Stargardt, las formas más comunes de ceguera.
El estudio, liderado por Advanced Cell Technology, en colaboración con distintos centros de investigación como las universidades de Harvard y California, presenta dos ensayos clínicos en fase 1 con esta terapia celular. El principal objetivo era comprobar la seguridad, ya que existía el riesgo de que se formaran tumores o de que fueran rechazadas por el sistema inmunológico de los pacientes. Pero no solo se verificó que no existía ninguno de estos efectos adversos, sino que también se demostró una notable mejoría en los enfermos. De los 18 tratados, diez recuperaron la visión de una forma importante; siete mejoraron moderadamente o quedaron estables y uno sufrió pérdidas. El seguimiento se hizo durante tres años.
«El principal mensaje de este estudio es que hay esperanza», explica Steven Schwartz, del Instituto Oftalmológico Jules Stein de la Universidad de California. «El trabajo es un logro importante, aunque queda mucho por hacer», subraya Anthony Atala, del Wake Forest Institute de Medicina Regenerativa de EE.UU. El segundo ensayo comenzará antes de fin de año y, si nada se tuerce, este tipo de trasplantes podrían generalizarse en el 2020.