Guillem López: "Es éticamente aceptable si se garantiza la equidad"
Publicada el: 17 de octubre de 2014
Volver al inicio"La actividad privada en los centros del sistema sanitario público es éticamente aceptable siempre que se garantice el principio de equidad. Este es un principio reconocido explícitamente por el Sistema sanitario integral de utilización pública de Cataluña (Siscat). La lista de espera única y correctamente priorizada no es cláusula de garantía. Pero esto no quiere decir que esta lista no se pueda abandonar de forma voluntaria y informada por parte del paciente en busca de servicios asistenciales no públicos. Estos servicios son o no públicos en función de cómo se financian y de si los proveedores son públicos dentro de la jornada e instalaciones contratadas o conveniadas públicamente y por la parte correspondiente a esta actividad que haya sido concertada públicamente". Esta es la opinión del economista de la salud Guillem López Casasnovas, coautor de los dos informes de la Fundación Grifols sobre el modelo Barnaclínic, que ya ha comenzado a trabajar en un tercero que se publicará posiblemente antes de finalizar el año.
Añade que "más controvertible es la regla de no competencia de los centros con otros centros privados. Pero se debería entender que se restringe la limitación siempre en la parte de financiación pública. De otro modo. Sería inalcanzable el mandato que autoriza el tratamiento público de aquellos que no tengan la condición de no asegurados".
También considera que "no tiene lógica" que los consorcios y empresas públicas tengan idéntico tratamiento (en este asunto) que los centros titularidad del Instituto Catalán de la Salud (ICS).
Y concluye: "Lo que no se da públicamente no puede implicar que se prohíba en una sociedad democrática".