La facturación de los seguros de no vida anotó a cierre del pasado septiembre un incremento interanual del 0,49 por ciento, hasta los 23.003 millones de euros.
Se trata del primer repunte conjunto de estos ramos en tres años, según datos de ICEA. La subida se debió, por un lado, al tirón de los seguros de salud, que volvieron a aumentar su aportación por encima del 3 por ciento y generaron unos ingresos de 5.383 millones y, por otro, a la mejora de los seguros de automóvil.