Descubren un nuevo tipo de células cancerígenas en melanomas
Publicada el: 23 de octubre de 2014
Volver al inicioInvestigadores de la Universidad de Carolina del Norte han publicado hoy en Nature Communications las pruebas que evidencian la existencia de un tipo de células cancerígenas que se mimetizan con las células endoteliales en los vasos sanguíneos de los tumores. El descubrimiento permite a los científicos conocer algunas de las razones por las que, gracias a estas nuevas células, el tumor era resistente a los medicamentos antiangiogénicos utilizados hasta ahora.
Andrew C. Dudley, profesor asistente del Departamento de Biología Celular y Fisiología de la universidad y miembro del UNC Lineberger Comprehensive Cancer Center, ha dicho que su investigación sugiere que estas células "sin caracterizar" podrían ser una de las razones por las que las terapias antiangiogénicas no han funcionado hasta ahora.
Este tipo de terapias dirigidas a interrumpir los vasos sanguíneos tumorales tenían como objetivo una proteína conocida como factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF por sus siglas en inglés). Esta proteína tiene un papel fundamental en el crecimiento de vasos nuevos en el adulto. Un proceso conocido como angiogénesis y que es regulado por las células endoteliales, que no son cancerígenas.
Sin embargo, varios estudios sugieren que los tumores son capaces de hacerse resistentes a estas terapias, especialmente las dirigidas a la proteína VEGF, a través de mecanismos complejos. Dudley y James Dunleavey han utilizado un antiangiogénico que bloqueaba la proteína y han descubierto que esta nueva subpoblación de células del melanoma era más prevalente en los tumores resistentes a los medicamentos en ratones. Es más, aquellos tumores compuestos por completo por este nuevo tipo de células no respondían a la terapia.
La investigación se desarrolló posteriormente en tumores humanos que contienen un número mayor de tipos de células en lugar de un único tipo.
Para llegar a estas conclusiones, Dunleavey aisló lo que creía que eran células endoteliales de los melanomas para después descubrir, mediante un análisis genético, que este tipo de células no presentaban la mayoría de los biomarcadores que generalmente se encuentran en las células endoteliales. De hecho, estas células no expresaban receptores del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), lo que podría explicar por qué las terapias no eran efectivas.
A lo largo de un año Dudley y Dunleavey continuaron los experimentos y llegaron a la conclusión de que no solo se trataba de células de melanoma sino que, además, era un nuevo tipo de célula que expresaba una proteína llamada PECAM1, muy importante para el funcionamiento de las células endoteliales.
Dunleavey cree que "estas células ayudan a las células cancerígenas a interactuar con las células endoteliales". Una interacción que podría ayudar a los vasos sanguíneos del tumor a hacerse resistente a las terapias utilizadas para destruirlos.