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Sanidad militar, un modelo operativo

Publicada el: 27 de octubre de 2014

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La sanidad militar española ha cumplido 500 años. Y lo ha celebrado en Granada con el I Congreso de Sanidad Militar y con la exposición Sanidad Militar: Historia y Aportación a la Ciencia, abierta hasta marzo de 2015. La misión de la sanidad militar ha pasado de tener un carácter asistencial, a otro logísticooperativo y que cuenta con 760 médicos militares en activo.Aunque el número de jóvenes que optan por esta alternativa profesional se ha ido reduciendo progresivamente, en parte por unos sueldos menores a los de los colegas civiles, parece que la crisis económica ha avivado el interés.

En la actualidad el Ejército español no participa en ningún conflicto bélico, pero su capacidad organizativa, su rapidez de respuesta, su jerarquía y la amplitud de recursos con que cuenta le confiere un gran valor añadido. "Somos una fuerza militar que aistimos a operaciones bélicas y contamos con personal sanitario disciplinado, jerarquizado e instruido, y un valor añadido que podemos aportar a cualquier situación difícil o extrema fuera y dentro del territorio nacional", ha explicado a DM Manuel Guiote, general jefe de la Brigada de Sanidad.

Fernando Fernández Arias, teniente coronel médico de la Agrupación de Sanidad 1, jefe de grupo de la Brigada Sanitaria, afirma que el futuro de la sanidad militar se dirige hacia la operatividad, la ayuda humanitaria y la asistencia en catástrofes, tanto en territorio nacional como extranjero. "Desde hace unos años gran parte del esfuerzo se ha dirigido a misiones internacionales. Tienen un carácter operativo y humanitario no sólo en situaciones bélicas, sino en todo tipo de catástrofes". Según él, no existe competencia con otros organismos en la ayuda de emergencias, sólo la vocación de prestar asistencia.

Ayuda humanitaria
Guiote ha explicado que el concepto de ayuda humanitaria es esencial, puesto que muchas veces ésta implica imponer o mantener la paz, tal y como se realizó en Bosnia. "En otras ocasiones no hay oposición militar ni enemigos, sino una población que sufre, como en Mozambique o en el terremoto de Turquía".

José María Delgado, coronel médico y subdirector de Servicios Centrales del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, ha añadido que una cosa es que la misión no indique el combate y otra el riesgo que corren en las zonas de conflicto la población civil y militar. Por eso, el transporte medicalizado desde zonas de operaciones cuenta con un personal estructurado y listo para actuar sea cual sea la filiación del paciente y en función de las necesidades.

Guiote y Fernández han comentado su experiencia en la asistencia al terremoto de Lorca, donde el Ejército desplegó una formación sanitaria de campaña con capacidad quirúrgica, y se asumió la asistencia hasta que el hospital de la zona pudo volver a actuar.

"Las fuerzas armadas son un reflejo de la sociedad a la que sirven. Creo que seguiremos hacia delante, pero lo que está claro es que siempre estamos abiertos a adoptar nuevas tecnologías y técnicas, a aprender y a enseñar en el ámbito de la organización y en la atención a la emergencia, como hemos hecho al llevar un gran peso en la formación del personal civil en técnicas de protección frente al Ébola", ha dicho Guiote.

Fernández ha explicado que la Estación Sanitaria de Descontaminación Nuclear y Químicobiológica, como parte de la Brigada de Sanidad, ha sido la encargada de realizar la formación para la colocación y retirada de los EPI. "En la estación los utilizamos como parte de nuestra rutina diaria". Fernández ha calificado de orden sistemático el que marca el protocolo existente para limitar el riesgo de contagio y con el que la Brigada Sanitaria ha impartido su docencia a unos 150-200 profesionales del Carlos III, elHospital Gómez Ulla y el Centro Nacional de Sanidad. No obstante, la formación aún sigue su curso.

Según el Ministerio de Defensa, se ha puesto a disposición del Carlos III a 10 enfermeros, 5 médicos anestesistas y 5 intensivistas, además de un equipo de instructores para el personal sanitario, 400 EPI, 7 cápsulas, 5 estándar y 2 de ambulancia, un avión medicalizado y un helicóptero.

José Ignacio Peralba, coronel médico jefe de la Unidad Médica de Aeroevacuaciones, encargado de la repatriación de los dos misioneros españoles contagiados con el virus del Ébola en cámaras aisladas, afirmó en la presentación del congreso que la operación se realizó siguiendo los protocolos y con una preparación adecuada, fruto de la instrucción previa y la toma de precauciones adicionales para evitar riesgos.

Hitos médicos militares

 

1482-1492
Guerra de Granada. Se documentó el primer uso del etanol (alcohol) como antiséptico por Arnaldo de Vilanova, médico de Jaime II de Aragón. Aparecen los primeros hospitales militares, como el de Álhama de Granada y el Real de Santa Fe, siendo el punto de partida de la Sanidad Militar española.

SIGLO XVI
Andreas Vesalio o Vesalius, eminente cirujano militar de los ejércitos de Carlos V, es considerado el fundador de la anatomía moderna. Basó sus estudios en la observación directa y escribió De humani corporis fabrica, influyente obra sobre anatomía moderna, que rebate algunas teorías de Galeno.

1748
Pedro Virgili y Bellver promovió la creación de los Reales Colegios de Cirugía, uno de los principales hitos de la medicina militar y española en su conjunto. Fueron el germen de la actual Facultad de Medicina de Cádiz y unificaron por primera vez los estudios de Medicina y Cirugía, cien años antes que en la sanidad civil.

30-XI-1803
La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna (conocida como Expedición Balmis), organizada por Francisco Javier de Balmis y Berenguer, cirujano militar, partió del puerto de La Coruña para difundir la vacuna de la viruela en las colonias españolas de China, América y Filipinas. Para conservar la vacuna, Balmis se sirvió de niños para transportar la vacuna.

1872
Se adopta el Paquete de Cura, que incluía en las mochilas de los soldados: vendas de dos metros de largo por cuatro centímetros de ancho; una compresa; un pelotón de hilas informes y una tira de aglutinante (esparadrapo) de 12 centímetros de largo por 3 de ancho. Por los buenos resultados obtenidos, se extendió su uso a todas las tropas del Ejército.

1873-1875
Santiago Ramón y Cajal fue Capitán médico en la Guerra de Cuba, donde se enfrentó a sus mandos por el mal enfoque y uso de las estancias médicas. Se licencia por enfermedad grave (disentería y paludismo), y en 1875 regresa a España, y ocupa el puesto de ayudante interino de Anatomía en la Universidad de Zaragoza.

1897
La Real Orden Circular estableció la bota de vino como parte de la uniformidad del soldado destacado en Cuba. Representaba una ventaja sobre las frágiles cantimploras de vidrio, y sobre las de metal, que no soportaban la corrosión por la humedad. La estructura hermética de la bota dificultaba la contaminación de su contenido por bacterias o parásitos, todo un avance higiénico y preventivo.

1906
Tomando conciencia de las carencias de formación específica postgraduada, se creó el Diploma de Higiene y Laboratorio en la Sanidad Militar, que daría lugar en la sanidad civil, más de 70 años después, a las especialidades MIR de Medicina Preventiva y Análisis Clínicos. En 1916 aparecieron los Diplomas de Cirugía y Radiología, correspondientes a las especialidades MIR de Cirugía General y Digestivo, y de Radiodiagnóstico.

1909
Como ingeniero de la Van Houten and Ten Broeck Company, dedicada a la aplicación eléctrica en hospitales, Mónico Sánchez inventa y fabrica el primer equipo portátil de rayos X. Quiso comercializarlo en Estados Unidos pero volvió a España, donde se arruinó.

1913
Bernardino Landete Aragó (1879-1968), médico de la Armada por oposición, fue el artífice de la creación de la Especialidad de Cirugía Maxilofacial en España, así como de la Especialidad Médica de Estomatología. Fue presidente, desde su fundación en 1913, de la Federación Estomatológica Española.

1921
Fidel Pagés Miravé, médico militar español que descubrió la anestesia metamédica o epidural. Desde 1957 la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (Sedar) concede cada dos años un premio que lleva su nombre.

1937
Frederic Durán i Jordá puso en marcha los primeros servicios de transfusión y bancos de sangre durante la Guerra Civil española. Su metodología fue posteriormente aplicada en la II Guerra Mundial.

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