Alta resolución y 'point of care', futuro del laboratorio
Publicada el: 12 de noviembre de 2014
Volver al inicioLos laboratorios de análisis clínicos son uno de esos puntos de la gestión hospitalaria "donde tradicionalmente se ha detectado potencial para aplicar recortes, especialmente reduciendo las peticiones", ha afirmado Javier Barreiro, director de Hospital Solutions en Roche Diagnostics, durante la jornada inaugural del III Encuentro Iberoamericano de Gestión Sanitaria, organizado por el Aula de Estudios Avanzados de la Fundación Tejerina, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y el Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello en Madrid durante esta semana y la próxima.
Sin embargo, a su juicio el ahorro que se puede conseguir desde el laboratorio, que es mucho, vendrá de una mejor organización:"El futuro será la optimización en colaboración con los clínicos. El 65 por ciento de los procesos de laboratorio se pueden resolver en consultas de alta resolución, obteniendo resultados que ahora tardan dos o tres días en pocas horas".
Asimismo, Barreiro ha defendido que el modelo organizativo "tenderá hacia la red, con un laboratorio central y otros periféricos para urgencias, así como un uso creciente de las determinaciones point of care -kits sencillos que se pueden utilizar en primaria y emergencias-, que serán controladas y validadas desde el central".
Seguridad
Además, el objetivo principal de los laboratorios ha de ser "cuidar la bioseguridad". Según expuso, hasta el 50 por ciento de los errores relacionados con este ámbito "están en la fase preanalítica, por lo que es preciso protocolizar correctamente la demanda y vigilar las peticiones".
Otras herramientas que marcarán el futuro del laboratorio clínico son, según Barreiro, la automatización, la bioinformática -"sin integración informática nada funcionará", dijo- y la genómica.
A este respecto, Miguel Ángel Marco, director científico de Roche Diagnostics, ha explicado que el reto de las ómicas es la medicina personalizada, cuyo objetivo último debe ser "tratar a cada individuo con un cien por cien de eficacia y con cero efectos adversos".
Mientras esto llega, Marco ha sugerido centrarse en "el 75 por ciento de los pacientes que no responden correctamente a los tratamientos".
Según ha expuesto, sólo con reducir este porcentaje en cinco puntos "supondría en Estados Unidos un ahorro de 6.500 millones de dólares, sin contar lo que se evitaría en los efectos adversos asociados a los medicamentos".