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Inercia positiva que ha salvado resultados

Publicada el: 24 de noviembre de 2014

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No es fácil hacer una comparativa de financiación, personal y resultados según los datos que hacen públicos los centros biomédicos desde su página web. Algunos los tienen actualizados a fecha de 2012-2013, pero varios manejan datos de hace varios años, y no en todos están accesibles las últimas memorias científicas. Heterogeneidad, falta de actualización y poco open access...

Varios centros superaron un match point el año pasado cuando, antes de verano, revelaron que de no llegar una inyección económica, pasado agosto no podrían pagar nóminas, y verían incluso cerca la desaparición.

  • Aunque no todos los centros tienen sus memorias científicas actualizadas y accesibles, en todos se reflejan pérdidas de financiación sin 'bajón' en investigación

El dinero llegó, previa bolsa de contingencia creada por el CSIC (que ya ha devuelto a los centros los fondos que tomó prestados), y muchos centros biomédicos respiraron. La calidad de la ciencia, la base creada y la dedicación de los profesionales ha permitido que cierta inercia positiva permita estirar el chicle y mantener resultados. La crisis aprieta al CSIC pero de momento no lo ahoga. Baste citar algunos ejemplos:

-Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (Cbmso). Santiago Lamas, su director, señala en la web del centro que hay "repercusiones importantes sobre el escenario global de financiación de la ciencia, con consecuencias inmediatas sobre la viabilidad de muchos proyectos, obligando a reajustes y adaptaciones permanentes, muchas veces en medio de la incertidumbre más densa". Aun así, sus líneas de investigación han aumentado desde 2008 a 2012, de 67 a 75, con subidas continuas. Su financiación en 2011 fue de 8,6 millones, y en 2012 bajó hasta 7,8.

  • Inviabilidad, incertidumbre, falta de flexibilidad, recortes... son algunos de los calificativos que citan los directores de los centros de investigación

-Centro de Investigaciones Biológicas (CIB). Contó con 22,8 millones en 2011, y con 21,4 en 2012. El peso de los proyectos europeos subió del 3 al 9 por ciento, y las inversiones bajaron del 6 al 1 por ciento. Bajó la financiación obtenida por el CSIC y aumentó la externa.

-Centro Nacional de Biotecnología (CNB): Su directora, Carmen Castresana, admite en la memoria de 2012 que "falta de flexibilidad". El personal pasó de 586 personas en 2011 a 508 en 2012, con los investigadores bajando de 407 a 347. La financiación de los proyectos becados bajó de 12,4 millones a 9,7.

-Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca. Con un pico en 2007 de más de 9 millones de financiación, bajó a 6,1 millones en 2009 y 2,6 en 2013, reduciéndose año a año 6,1; 3,7; 4,2; 3,2 y 2,6 millones. El número de proyectos bajó de 62 a 21 en esos años, con la siguiente serie: 62, 33, 22, 26 y 21.

-Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS). Ha aumentado en los últimos años su número de proyectos (165, 180, 221, 248, y 288 entre 2009 y 2013), aunque la financiación lograda por ellos estuvo el año pasado por debajo de los niveles de 2010, con 5,6 millones, tras altibajos en el último trienio. Las publicaciones subieron y el factor de impacto también.

-Instituto de Neurociencias de Alicante. En su memoria de 2011 cita una disminución presupuestaria de 13,8 a 11,2 millones. En personal, hasta 2011 no se observan pérdidas, aunque tampoco aumento desde 2009, cuando entre 2001 y 2009 sí hubo crecimiento continuo. Publicaciones e índices de impacto subieron.

-Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols. Jaime Renart, su director, apunta en la web del centro que la crisis "ha atacado fuertemente a la investigación, con recorte presupuestario para el CSIC que evidentemente se traslada a los institutos". Ha sufrido "recortes significativos" en ayudas competitivas e inversión en personal, "lo que perjudicará a los investigadores".

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