El baremo de daños sanitarios facilitará los acuerdos extrajudiciales
Publicada el: 1 de diciembre de 2014
Volver al inicioRicardo Martínez Platel / Imagen: Miguel Fernández de Vega y Cristina Cebrián.
El baremo de daños específico, que verá la luz antes de que finalice la legislatura, es una necesidad para determinar cuál debe ser la restitución del daño derivado de un acto sanitario concreto. Se va a convertir en una medida que garantizará la seguridad jurídica y establecerá criterios de igualdad basados en aspectos técnicos y científicos, a partir de unas escalas pensadas para cada patología, que recogerán una puntuación en función de la gravedad y las secuelas.
César Borobia, profesor del Departamento de Toxicología y Legislación Sanitaria de la Universidad Complutense; Julio Sánchez Fierro, vicepresidente del Consejo Asesor de Sanidad; Carlos Macaya, presidente de Facme; y Ricardo Martínez Platel, redactor de Redacción Médica. |
César Borobia, profesor del Departamento de Toxicología y Legislación Sanitaria de la Universidad Complutense: En este momento nos encontramos en una buena fase, con perspectivas para que este nuevo baremo de daños sanitarios vea la luz. Hace años que se está intentado que se publique, como consecuencia de una necesidad social. El hecho de que exista una determinada seguridad jurídica para los pacientes que han sufrido secuelas derivadas del acto médico ayuda a evitar una situación de desamparo y de una cierta incertidumbre a la hora de poder conocer con precisión la indemnización derivada. En este momento, con voluntad política en poco tiempo puede quedar bastante acotado.
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Julio Sánchez Fierro, vicepresidente del Consejo Asesor de Sanidad: El daño sanitario es un hecho excepcional en la práctica clínica. La calidad asistencial es la regla general, pero también hay supuestos en los cuales se producen daños que precisan una indemnización y compensar a los que los hayan sufrido. Poder conocer y cuantificar cuál sería el montante indemnizatorio es importante para evitar que los pacientes se vean inmersos en un proceso de reclamaciones y litigiosidad. También tiene relevancia desde la perspectiva de los profesionales sanitarios y de los médicos en particular. El estar bajo el riesgo de indemnizaciones desmesuradas les coloca en una situación que favorece la medicina defensiva.
Carlos Macaya, presidente de Facme: Quería dar las gracias a Julio Sánchez Fierro por invitar a Facme a participar en este baremo. Se trata de una aportación importante a la hora de cuantificar los daños producidos por las intervenciones, tanto diagnósticas como terapéuticas de los profesionales sanitarios. Las sociedades científicas cuyas especialidades están involucradas en las reclamaciones, como Cirugía General, Ginecología, Urología u Oftalmología, y por eso han participado a la hora de identificar o añadir en el catálogo daños más actuales. En ese sentido, va a satisfacer la incertidumbre que tienen los agente, tanto pacientes como profesionales, que siempre tienen la duda de cuál va a ser el montante que se le solicita. El baremo, como instrumento jurídico, va a clarificar y definir de forma directa la cantidad de la indemnización.
