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Aragón busca mejorar la calidad con ideas de sus profesionales

Publicada el: 1 de diciembre de 2014

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Adecuar las listas de espera a la demanda no es tarea fácil. Pero Teresa Arroyo, del Servicio de Digestivo del Hospital Clínico de Zaragoza, se ha lanzado a resolver el problema y ha dado con una gestión de agendas que está ofreciendo ya excelentes resultados. Ésta es una de las muchas propuestas colgadas en el Banco de Ideas del proyecto Hospital Innovador, puesto en marcha por el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS).

Otras ideas compartidas en este innovador banco son: la implantación de la metodología lean Seis Sigma en un servicio de Farmacia (Servet); la consulta hematológica de alta resolución (Clínico); una calculadora de la edad gestacional ecográfica (Clínico); telemedicina en neurofisiología clínica (Servet); optimización de recursos de biopsia de próstata (Clínico); disminución de la carga de estrés del cuidador de pacientes con demencia (Royo Villanova); app para formulación magistral en dermatología (San Jorge)...

Es el objetivo del proyecto Hospital Innovador: "Fomentar la generación de ideas innovadoras, compartirlas y ayudar a su desarrollo", explica Vega Alonso, responsable del proyecto. La finalidad última: "Mejorar la calidad asistencial mejorando también la sostenibilidad del sistema". Todos los hospitales aragoneses están llamados a participar en esta organización suprahospitalaria, que arroja ya sus primeros resultados en innovación.

De la idea al mercado
Vega Alonso los enumera: "Se han creado ya comisiones de innovación en el Clínico y en el San Jorge de Huesca -el Miguel Servet ya tenía-; se han entregado ya premios a la innovación; se han establecido alianzas de cooperación con la Red Itemas, la Universidad de Zaragoza y la Asociación Bio-Med Aragón; el Banco de Ideas no para de crecer, y las buenas están ya en la OTRI (Oficina de Transferencia de Resultados de Innovación) del IACS para su posible desarrollo y comercialización".

Una de las ideas transferidas a la OTRI del IACS, procedente del hospital zaragozano Royo Villanova, es un dispositivo de aprovechamiento de fármacos, cuyo prototipo va a ser realizado por ingenieros de la Universidad de Zaragoza. Posteriormente, a través de Bio-Med Aragón, una asociación formada en su mayor parte por empresarios, se materializaría su comercialización.

Impulso
Así, desde la Unidad Central de Apoyo a la Innovación, núcleo del proyecto Hospital Innovador, cuya cabeza visible es Vega Alonso, se impulsan las propuestas surgidas de entre los profesionales de la salud, a través de las distintas comisiones de innovación de los hospitales. "En los casos en que todavía no hay comisión, tratamos directamente con los profesionales emprendedores del hospital", aclara Alonso. "Lo importante -añade- es que ninguna idea que merezca la pena se pierda".
La última comisión de innovación constituida es la del Hospital San Jorge. La preside Yolanda Gilaberte, para quien "la innovación son las personas y sus ideas". Tras la entrega de sus primeros Premios a la Innovación, esta comisión está "valorando los proyectos que se presentaron, que fueron casi cuarenta, y creando grupos de trabajo para sacar adelante los más factibles", los que después presentarán al IACS.

Entre ellos está un sistema de mensajes para evitar tantas ausencias en las citaciones de radiología y consultas externas, un carrito por planta con juegos, actividades de costura, libros, etc., para mantener activos y entretenidos a los pacientes, y cartelería que ayude al usuario a orientarse mejor dentro del hospital, para la que se busca la colaboración de los alumnos de la Escuela de Arte de Huesca. Según Gilaberte, "lo importante es el ingenio, porque muchos proyectos se pueden llevar a cabo con muy poco dinero. También son decisivas las alianzas entre los servicios".

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