Castilla y León aprueba su decreto de gestión clínica
Publicada el: 4 de diciembre de 2014
Volver al inicioLa nueva fórmula organizativa pretende incorporar la cultura de la corresponsabilidad de los profesionales en la gestión de los recursos públicos y la descentralización de la gestión, orientando la actividad hacia los resultados en salud, la utilización de los recursos y la mayor eficacia.
El modelo aprobado persigue fomentar la capacidad auto-organizativa de los profesionales, dotándoles de niveles adecuados de autonomía y responsabilidad en la toma de decisiones clínicas, e impulsar su agrupación funcional y eficiente. Tras su tramitación, el decreto refuerza cuatro de sus componentes principales: la naturaleza jurídica pública de las unidades de gestión clínica, su funcionamiento de acuerdo con las normas de los hospitales y de la atención primaria, el mantenimiento de los profesionales como trabajadores públicos y la voluntariedad para formar parte de estas unidades.
Las unidades de gestión clínica surgen, según establece la norma, del interés expreso de los equipos clínicos englobados dentro de Sacyl y de la voluntaria incorporación de los profesionales. Por tanto, podrán constituirse en unidad de gestión clínica uno o varios equipos de atención primaria y una o varios servicios o unidades de hospitalarias.
De esta forma se promueve una estructura organizativa que permite una implantación evolutiva, flexible, que deberá adaptarse a las necesidades asistenciales que han de definir los profesionales con un proyecto de cuatro años de duración que incluirá la actividad asistencial prevista, los resultados en salud, los indicadores de calidad y de seguridad, el gasto previsto y los procedimientos de mejora y de evaluación. Hasta ahora estos planes de gestión eran comunes para todo el hospital o toda la atención primeria de una provincia; se pretende que los equipos profesionales adapten estos planes a las características de cada unidad.
Los profesionales que pasen a conformar una unidad de gestión clínica seguirán manteniendo la misma relación jurídica administrativa de vinculación con Sacyl, de forma que el personal seguirá en la misma situación administrativa. Además, continuarán ejerciendo las funciones correspondientes a su categoría profesional y propias de la plaza que ocupan, si bien en el marco de una estructura organizativa basada en el principio de autogestión.