A salto de mata (e incluso a horas intempestivas) se fueron precipitando la semana pasada cambios en el Ministerio y en la Consejería de Madrid. Fruto de la dimisión de Ana Mato la semana anterior tras conocerse el auto que la declaraba partícipe a título lucrativo de la trama Gürtel, la semana comenzó con el anuncio a última hora del martes del nombre del nuevo ministro Alfonso Alonso.
El hasta entonces portavoz del PP en elCongreso de los Diputados, abogado y filólogo de formación y hombre de partido apadrinado por la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, juró el cargo como ministro de Sanidad el viernes ante un auditorio repleto de representantes del sector que no dudó en despedir a Ana Mato, que dijo irse "con la conciencia tranquila", con un aplauso más largo de lo que marca el protocolo.
Alonso prometió "escuchar, que es la base del diálogo", pero dejó entrever un giro muy social en el Ministerio en su breve discurso en el que apenas citó la sanidad y, sin embargo, ensalzó su voluntad de lograr "el Gobierno más social posible". Prueba de este giro, su primer acto como ministro hecho público: despachar con la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Susana Camarero.
Todos los ojos estaban puestos en el antiguo equipo de Ana Mato y su posible relevo a la luz del cambio de ministro, pero eso no evitó que la dimisión de la ya exsecretaria de Sanidad, Pilar Farjas, cogiera al día siguiente por sorpresa cerca de las nueve de la noche a través de una carta en la que confesaba que se sentía liberada de su compromiso tras el cambio ministerial y expresaba su voluntad de retornar a Galicia para volver a ejercer la medicina.
Al día siguiente, poco antes del Consejo de Ministros que debía nombrarlo formalmente, saltó el nombre del sustituto de Farjas: Rubén Moreno, hasta entonces portavoz de Sanidad del PP en el Congreso y, por tanto, cercano al nuevo ministro.
La noticia de la dimisión de la número dos del Ministerio había cogido al sector y a la prensa con el cupo de sobresaltos ya cubierto: pocas horas antes, en paralelo a los cambios ministeriales, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, materializó lo que muchos opinan que era la crónica de un cese anunciado, la destitución del ya exconsejero de Sanidad de Madrid,Javier Rodríguez. Alabando su gestión en lo que no ha llegado siquiera a un año de mandato, González argumentó que Rodríguez no había estado afortunado con sus últimas declaraciones (como ya dijera de otras anteriores) sobre el Ébola, al haber dicho que la auxiliar de enfermería contagiada no estaría viva si él no hubiera hecho bien su trabajo.
Casi al unísono de la destitución surgió nombre del sustituto:Javier Maldonado, el hasta entonces viceconsejero de Asistencia Sanitaria, que promete continuismo en la política y "diálogo, mucho diálogo" y, en paralelo, la dimisión de la viceconsejera Belén Prado.
Una semana de cambios que podría no acabará aquí.
Quien es quien
Alfonso Alonso, Ministro de Sanidad
El nuevo ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso (Vitoria, 1967), es licenciado en Filología Románica y en Derecho. Casado, con cuatro hijos, era hasta ahora portavoz del PP en el Congreso. Fue alcalde de Vitoria, y coordinador del área social del PP, entre otros cargos.
Rubén Moreno, Secretario General de Sanidad
Rubén Moreno (1958), nuevo secretario general de Sanidad, era hasta ahora portavoz de Sanidad del PP en elCongreso. Médico de formación, fue ya presidente del extinto Insalud y director del Servicio Valenciano de Salud. Es acadmédico de la RAM de Valencia, entre otros cargos.
Javier Maldonado, Consejero de Madrid