La ecografía busca ejercer su papel como fonendo del siglo XXI
Publicada el: 9 de diciembre de 2014
Volver al inicioLa ecografía llegó al centro de salud a principios de la década de 1990 como una herramienta diagnóstica más; desde entonces, se utiliza en la atención primaria (AP) con desigual difusión, aunque los profesionales con experiencia en esta técnica concluyen que es un complemento de gran ayuda en la exploración de los pacientes, un fonendoscopio no ya del futuro, sino del presente.
Manuel Devesa, que ha presidido el comité organizador del último congreso nacional organizado por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) sobre ecografía clínica, destaca que los ultrasonidos contribuyen a aproximar más el diagnóstico y facilitan una mejor derivación a las especialides subsidiarias.
- Una metodología basada en un estudio anatómico sistematizado, además de la formación y la experiencia, es la clave para el buen manejo de los ultrasonidos
El uso de la ecografía en la AP se ha ampliado desde el campo más estándar, la ecografía abdominal, a otros como el aparato locomotor (discrimina lesiones musculares o tendinosas y dirige infiltraciones) y la patología tiroidea. Sobre esta última, Devesa apunta que "la ecografía nos permite hacer una tipificación aproximada del nódulo y, aunque no existe una imagen específica de malignidad, supone una gran ayuda en la biopsia y el seguimiento".
Otro campo es el estudio de los troncos supraórticos como parte de la valoracion del riesgo cardiovascular en pacientes hipertensos o con arterioesclerosis. Además, desde la SEMG se acaba de poner en marcha un estudio para la valoración de aneurismas de aorta abdominal. Más novedosa es la aplicación del ecógrafo en la enfermedad oftálmica; en cambio, ya consolida su uso en patología de la mama.
Camilo Fuster, del Centro de Salud Polop de la Marina (Alicante), ha presentado en el congreso las ventajas de un estudio anatómico sistematizado de la mama: "La ecografía ductal, la que difundimos en estos foros, es una técnica que permite el estudio individual de cada lóbulo mamario. A diferencia de la mamografía, los ultrasonidos ven el tejido epitelial de todo el sistema ductolobulillar, donde aparecen las eventuales proliferaciones que dan lugar tanto a la patología benigna como a la maligna". Fuster recuerda a Diario Médico que "más de la mitad de las mujeres presentan a lo largo de su vida alguna alteración de la mama; una exploración ecográfica en el primer nivel asistencial rebajaría la ansiedad en un fibroadenoma, por ejemplo".
Rural
En ello coincide Josep Fumadó, presidente el comité científico del congreso: "En el medio rural esta herramienta contribuye a reducir la ansiedad de algunos enfermos, al margen de que permite un diagnóstico muy rápido en casos de urgencia. Podemos descartar, por ejemplo, en un paciente politraumatizado, la presencia de neumotórax o rotura de víscera". Este especialista recuerda que la clave para un buen manejo de los ultrasonidos es, "además de la formación, la experiencia y la prudencia, mantener una adecuada metodología en la exploración".