La ITD muestra alteraciones cerebrales en Alzheimer temprano
Publicada el: 10 de diciembre de 2014
Volver al inicioAlgunas alteraciones en las conexiones cerebrales, además de la ya demostrada presencia de amiloide beta, pueden detectarse en personas con Alzheimer temprano a través del tensor de difusión de imágenes (ITD). Este tipo de resonancia magnética podría ser útil no sólo para evaluar el daño cerebral en esta enfermedad, sino también para monitorizar la eficacia de las nuevas terapias, según un estudio presentado en la reunión de la Sociedad Radiológica Norteamericana de Chicago.
Los estudiosos del espectro Alzheimer vienen alertando sobre la necesidad de tratar el deterioro cognitivo leve que precede al diagnóstico, hasta ahora basándose en el rastreo de amiloide beta, pero el nuevo estudio aporta una perspectiva inédita, la de observar el mapa de conexiones entre las diferentes regiones cerebrales. Es el llamado conectoma estructural del cerebro.
Investigadores de la Universidad de Duke, en Durham (Nueva Carolina), han abordado la Iniciativa de Neuroimagen en Enfermedad de Alzheimer 2, conocida como ADNI, para estudiar a 102 pacientes mediante tensor de difusión de imágenes. Su objetivo es evaluar la integridad de los tractos de sustancia blanca cerebral. "El método consiste en medir la facilidad con que fluye el agua entre ellos", explica el radiólogo director del estudio, Jeffrey Prescott. "Sabemos que el agua discurre por conexiones físicas definidas entre las regiones cerebrales y eso hace que la ITD sea una gran herramienta para evaluar el conectoma estructural". Prescott ha asegurado que en dos años de estudio se ha visto descender significativamente la eficiencia y el agrupamiento entre regiones cerebrales en los pacientes afectados.
Confluencia de cambios
Pero la investigación se ha llevado más allá, relacionando estos cambios cerebrales con los resultados obtenidos con imágenes PET que medían la presencia en el cerebro de placa amiloide con florbetapir. Según Prescott, en este trabajo confluyen dos de los mayores cambios que se dan en el cerebro con Alzheimer: los que se observan en el tejido estructural, que a partir de ahora podrían considerarse como marcadores de la enfermedad, y la deposición patológica de placa amiloide. "Sospechamos que, conforme aumenta la placa amiloide en la sustancia gris, la sustancia blanca comienza a alterarse y pierde su habilidad para que circulen con eficiencia los neurotransmisores, igual que hemos visto con el agua", agrega Prescott, que pronostica un futuro prometedor para la ITD como diagnóstico complementario en este campo.