La situación de hacinamiento y carencia de infraestructuras en los campos de Askar, Balata y Al Ein Camp, situados en Nablus (Cisjordania), está agravando las malas condiciones higiénico-sanitarias que repercuten directamente en la salud de la población desplazada. Los escasos centros sanitarios disponen de recursos insuficientes para atender al elevado número de población de los campos, limitándose a las atenciones más urgentes, sin poder ahondar en labores de prevención o sensibilización.
Ayuda humanitaria
Por este motivo, el Fondo de Ayuda Humanitaria y de Emergencias (FAHE) de Farmamundi y la ONG local con la que colabora, Hewar For Children Center, trabajarán durante los próximos tres meses en la formación y sensibilización sanitaria en materia de prevención en salud en contextos de crisis humanitaria, con especial énfasis en enfermedades infecciosas y en salud materna e infantil. En total, el proyecto beneficiará a más de 3.700 personas, entre adultos y niños.
Según Tania Montesinos, responsable de Acción Humanitaria de Farmamundi, "gran parte del exceso de morbosidad y mortalidad en los campos de refugiados resulta de la exacerbación de enfermedades crónicas previas (patologías cardiovasculares, hipertensión, diabetes, tuberculosis y VIH), pero también las enfermedades infecciosas siguen siendo una amenaza para las poblaciones en el área". Por ello, las actividades previstas son "la formación de 12 voluntarios en materia de prevención en salud en contextos de crisis humanitaria, en especial en enfermedades infecciosas y en salud materno-infantil". Además, se capacitará y sensibilizará a madres y padres sobre medidas preventivas en salud familiar y los citados puntos de interés. Montesinos considera que el objetivo principal "es mejorar la prevención y la actuación ante enfermedades infecciosas".
- La formación se orientará a prevención en salud en contextos de crisis humanitaria, especialmente enfermedades infecciosas y salud materno infantil
De hecho, recientemente se produjo un brote de sarampión, "que tuvo que ser controlado mediante la vacunación masiva en los campos de refugiados". También se dan otros brotes repentinos que, aunque sean de menor magnitud, resultan mucho más difíciles de controlar por la gran dispersión de la población refugiada.
Formación e implicación
Montesinos incide en que "la formación y la sensibilización son pilares fundamentales para mejorar las condiciones de vida", que deben unirse a la mejora de las infraestructuras, la dotación de personal sanitario y médico, y la distribución de alimentos y artículos de primera necesidad. En este caso, es necesario "poner fin a un horrible conflicto que ha eternizado la condición de refugiados de gran parte de la población palestina, de la que ya hay generaciones que han nacido y pasado toda su vida en un campo de refugiados".
También ha señalado la importancia de entender "la relación entre la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria desde la perspectiva VARD, refiriéndose a la necesaria vinculación entre los diversos tipos de intervención: ayuda, rehabilitación y desarrollo". En la práctica, "eso quiere decir que toda actuación de acción humanitaria debe incorporar una reflexión en la situación sobre la que se actúa, así como del futuro de las poblaciones".
Teniendo en cuenta que la vinculación (ayuda, rehabilitación y desarrollo) no necesariamente es siempre lineal, sino que en algunos casos coexisten situaciones de crisis más o menos agudas, la intervención necesariamente varía. En este sentido, "las intervenciones de acción humanitaria tendrán como objetivo dar atención sanitaria inmediata y reducir la vulnerabilidad de las comunidades", ha comentado. De forma muy gráfica ha señalado que "mientas existan campos de refugiados, Farmamundi no tiene previsto irse".
Emergencia en la franja de Gaza
Ésta no es la única actuación que Farmamundi desarrolla en Palestina. En julio de 2014 la organización, junto a la ONG palestina Labour Resources Center, realizó una intervención de emergencia para aliviar la trágica situación que vivió la población en la Franja de Gaza tras la ofensiva militar israelí. Para ello, distribuyeron alimentos y artículos de primera necesidad para las familias del Área de Shejayeh, en la parte oriental de la ciudad de Gaza y también de Beit lahia, Bait Hanun, Jabalia, Khan Yunis, Gaza y Rafah. Más de 1.300 personas recibieron leche infantil, azúcar, arroz, aceite, mermelada, judías enlatadas, mortadela, atún, tomate y lentejas, así como colchones y mantas.