En torno a 4,2 millones de euros. Ese es el pellizco que se embolsará Hacienda solo con la parte del gordo y principales premios que ayer cayeron en Galicia. Porque desde las pasadas Navidades, el departamento que dirige Cristóbal Montoro retiene un 20 % de todos los premios superiores a los 2.500 euros. Por ello, los técnicos de Hacienda calculan que en todo el Estado ingresará por esa vía unos 188 millones de euros. Ahí están incluidos todos los sorteos de Navidad, también el de la ONCE.
La cantidad destinada a las arcas públicas será retenida directamente por el Estado y, por tanto, no contará en la declaración del IRPF correspondiente al 2014. En el caso de un décimo premiado con el gordo (400.000 euros) el 20 % de retención se aplicará sobre 397.000 euros porque los 2.500 primeros están libres de impuestos al igual que en el resto de premios. De ahí que por cada décimo cobrarán 320.500 euros, mientras que los 79.500 restantes van para Hacienda. Los afortunados con un segundo premio obtendrán 100.500 euros por décimo (los otros 24.500 para el departamento que pilota Cristóbal Montoro).
Otra cosa es el impuesto de patrimonio. Este gravamen se aplica cuando los bienes del declarante tienen un valor que supera los 700.000 euros. Por tanto, en el caso de que la cantidad recibida, sumada o no al valor del resto de bienes del afortunado, supere ese valor habrá que abonar la cantidad correspondiente a dicho gravamen.
Pero más atentos han de estar los que comparten lotería porque podrían aplicarles el impuesto de donaciones. Para no tener luego que abonarlo, hay que identificar justo en el momento de cobrarlo a todos los que juegan indicando qué cantidad corresponde a cada uno. El impuesto de donaciones varía en cada comunidad.
En el caso de tener participaciones, estas no podrán cobrarse directamente en el banco ni en una administración de lotería. Habrán de ser abonadas por el que las ha repartido.