Las resinas odontorreparadoras exigen una técnica artesanal
Publicada el: 8 de enero de 2015
Volver al inicioEl futuro en la reparación de las piezas dentales está en el uso de resinas compuestas o composites frente a la cerámica, al resultar esta última "muy rígida y frágil a los impactos". Las resinas actuales restablecen, además, la apariencia natural del diente, pero, debido a la composición del material, requieren una técnica "clínica depurada, y hasta artesanal, según cada paciente y la afectación que tenga la pieza dental. Son resinas que necesitan, habitualmente, mayor tiempo de colocación y terminación, por lo que en general resultan más costosas".
Así se ha expresado Ronaldo Hirata, profesor de Odontología restauradora de la Universidad Federal de Paraná (Brasil) y de Biomateriales en la Universidad de Nueva York, que ha impartido un seminario, en el Palacio de la Magdalena, en Santander, organizado por el Colegio de Odontoestomatólogos de Cantabria. Su presidente, José del Piñal, también es partidario de las resinas frente a la porcelana y la tradicional amalgama. "Por estética, las resinas son imprescindibles en los dientes anteriores y preferibles en las zonas más visibles de los dientes posteriores".
Para Del Piñal, la amalgama clásica en los empastes o reconstrucciones de piezas ha dejado paso a modernos materiales alternativos del color de los dientes -composites, cementos y selladores- que varían en composición y propiedades. "Presentan unas características biológicas y físico-mecánicas que permiten reconocer ventajas e inconvenientes, y de acuerdo a cada caso clínico poder seleccionar cuáles son los pasos en cada paciente".
Hirata ha destacado los "buenos resultados"que ofrecen las resinas tanto en el ámbito de la reparación como en el de la estética dental, debido a los avances que se han producido en esos materiales, lo que ha mejorado sus propiedades físicas, químicas y mecánicas. Su manejo es más difícil que el de la cerámica, pero los odontoestomatólogos han de ponerse al día, porque la amalgama, clásica desde hace 150 años -aleación de mercurio con otros metales, como plata, estaño, cobre, cinza u oro- dejará de poder usarse en 2020 como reparador dental", ha recordado.
En todo caso, el profesor brasileño ha señalado que en el diagnóstico clínico se deben recoger tres factores: detección de riesgo de caries y de roturas; anamnesis que incluya pruebas radiológicas complementarias, y diagnosticar la profundidad de la lesión, es decir, "las lesiones en esmalte y no sólo las cavitadas, a fin de frenar la progresión de la lesión".
Biomaterial adhesivo, el material del futuro
Ronaldo Hirata, profesor en la Universidad de Nueva York, ha destacado que el desarrollo de nuevos biomateriales adhesivos, el análisis crítico de la oclusión, así como un diagnostico de los tejidos duros y blandos, permiten al especialista mejorar los procedimientos restauradores, en donde el 50 por ciento del éxito en la longevidad de la restauración se determina en el tramo final.
"Reconocer las cualidades físico-mecánicas y biológicas del agente cementante es un reto para el profesional que trabaja en la boca".
No obstante, el también profesor de la Universidad Federal de Paraná, en Brasil, ha precisado que se requiere mucha inversión en el desarrollo de biomateriales y resinas mejoradas. En los próximos cinco años "asistiremos al desarrollo de nuevos materiales, cuyo objetivo será sustituir la pérdida de hueso que se produce como consecuencia de la edad -o por algún otro problema-, y así poder instalar sobre dicho material un implante dental".