Rodríguez Sendín: "El derecho a la salud está por encima del derecho a la patente"
Publicada el: 20 de enero de 2015
Volver al inicioLa Organización Médica Colegial (OMC) ha emitido un duro comunicado sobre cómo se está gestionando en el Sistema Nacional de Salud (SNS) el proceso de la introducción de los nuevos fármacos para hepatitis C. La organización presidida por Juan José Rodríguez Sendín, que se ha mostrado bastante crítico con el papel de la industria farmacéutica, considera que el acceso a estos fármacos es "un problema de salud pública de primer orden" y que la Unión Europea no ha sabido negociar un precio justo e igualitario para sus ciudadanos.
Rodríguez Sendín ha dicho que el derecho a la protección de la salud "está por delante" del derecho a las patentes farmacéuticas, y ha añadido: "No se puede comprometer la vida de los pacientes con precios abusivos". Considera que el SNS "está en riesgo de colapso financiero" si se produce, de aquí en adelante, una tendencia similar a la observado en política de precios en hepatitis C con otros fármacos y patologías: "Hay que regular la relación entre la industria y los sistemas de salud; la política de precios promovida por la industria farmacéutica es muy agresiva, un disparate".
Al respecto, la OMC se hareferido a las diferencias de precio de algunos de estos fármacos en los distintos mercados, "que varía entre los 69.000 euros por tratamiento en Estados Unidos, el país donde es más caro, a los 750 euros en la India y Egipto, cuando el coste real de producción de estos antivirales orales puede oscilar entre los 50 y 100 euros por paciente, según estudios publicados". Rodríguez Sendín ha recordado que aún no está claro el precio que se maneja en España y admitió que "puede rondar" los 25.000 euros.
El presidente de la OMC ha estado rodeado de Serafín Romero, secretario general; Pedro Hidalgo, presidente del Colegio de Badajoz y coordinador del Observatorio de la Prescripción de la OMC; Juan Manuel Garrote, secretario de la OMC, y Juan Martínez, director de la Fundación para la Formación. La OMC defiende, como ya ha hecho el PSOE, la presencia de un fondo de financiación específico y finalista para financiar este tipo de fármacos, algo a lo que el Ministerio se muestra reticente y, ahora mismo, antes de conocer mejor la epidemiología y necesidades clínicas, ha descartado.
Posibles desequilibrios
Según la OMC, los excesivos precios impuestos por la industria farmacéutica "pueden desequilibrar la oferta de otros servicios sanitarios esenciales", y hacer entrar en una dinámica similar de precios a fármacos también de alto coste, como antineoplásicos y para el sistema nervioso central. A ello se sumarían más riesgos, como "la reducción de los gastos de inversión en infraestructuras y tecnologías apropiadas y seguir devaluando las rentas salariales de los profesionales sanitarios".
Frente a ello, aunque ha dejado claro que no es a la OMC a la que le correspondería dar este paso, ha citado la "posible responsabilidad patrimonial, si no penal, por inacción de las administraciones si se producen retrasos en el acceso".
La OMC ha insistido, recordando el informe específico que publicó hace unos meses, muy crítico con la industria, que "el actual modelo de relaciones de la industria farmacéutica con el SNS está agotado y precisa reformas de profundidad".
Las peticiones del texto también incluyen la consecución del esquivo Pacto de Estado por la Sanidad. En la línea de la labor que pretende realizar el Ministerio de Sanidad con el plan nacional que está en desarrollo, la OMC ve preciso "definir criterios médicos de gravedad y pronóstico para priorizar las indicaciones de tratamiento con valores explícitos de equidad", un objetivo consensuado para el que la organización colegial se ha ofrecido a colaborar.
Sobre el comité de expertos elegido por Sanidad para definir la estrategia, y ante su posible conflicto de intereses por estar relacionado con la industria, Rodríguez Sendín ha dicho que la única manera de conocer los datos clínicos ahora mismo es haber colaborado en los ensayos con las compañías farmacéuticas.