El plan tecnológico del Sergas incluye penalizaciones para las empresas
Publicada el: 27 de enero de 2015
Volver al inicioEn el año 2013 el Sergas anunció que utilizaría un nuevo proceso negociador para adquirir la alta tecnología y casi dos años después esta empieza a ver la luz. Por fin el diálogo competitivo tiene plazos concretos que el gerente del Servizo Galego de Saúde, Antonio Fernández-Campa, desgranó en un desayuno informativo. Se trata de un importe máximo de 88 millones de euros para adjudicar todos los equipos tecnológicos de los hospitales gallegos en los próximos ocho años. En febrero se valorarán las ofertas finales presentadas; en marzo se adjudicará; y en abril se formalizarán los contratos.
Se trata de tres lotes de equipos en función del tipo de tecnología. El primero (el 63 % del presupuesto), incluye el diagnóstico por imagen y medicina nuclear; el segundo (el 6 %), el intervencionismo guiado por imagen en cardiología; y el tercero (36 %), los equipos de radioterapia. A los dos primeros lotes concurren las tres mismas empresas; mientras que al tercero optan dos diferentes.
¿Y cuál es la principal novedad del modelo denominado diálogo competitivo? Que toda la retribución irá ligada a la disponibilidad real de los equipos. Las empresas empezarán a cobrar por cada aparato cuando este esté disponible y mensualmente se evaluará su operatividad. Si una resonancia magnética, por ejemplo, debido al mantenimiento correctivo no es capaz de mantener la disponibilidad durante el 95 % del horario habitual de funcionamiento comenzará a penalizarse, y si baja del 50 % ya no facturará nada ese mes. Si no supera el 95 % mensual pero en un semestre alcanza una disponibilidad del 97 %, podrá compensarse. Paula Camba, subdirectora xeral de Compras, explicaba que desde el año 2012 los acuerdos de mantenimiento ya incluyen penalizaciones si no se logra una operatividad del 90 o el 95 %, pero sobre el contrato de mantenimiento, no sobre el total del precio de adquisición.
Otro de los objetivos que persigue el Sergas es incrementar la eficiencia de los equipos al tratarse de nueva tecnología, lo que evitará tantas derivaciones a los centros privados -el Consello de Contas recriminó en un informe reciente este envío masivo a la privada-, aunque Fernández-Campa asegura que también hay que tener en cuenta que se incrementa el volumen de actividad. Las empresas adjudicatarias de cada lote tendrán que instalar y acondicionar los espacios y hacer el mantenimiento integral para garantizar esta disponibilidad. Deben integrarse con los sistemas de información de imagen médica, por lo que se pretende que en un futuro puedan verse todas las imágenes en red con calidad diagnóstica, una medida que sobre todo favorecerá el movimiento de los pacientes.
Los otros dos requisitos son que la empresa debe actualizar la tecnología si surgen novedades y hacer una formación continua con los profesionales del Sergas.
Radioterapia en Lugo
¿Y cuándo llegarán los equipos? El 2015 será el año con el mayor equipamiento, con dos prioridades, el nuevo hospital de Vigo y el servicio de radioterapia y medicina nuclear de Lugo. En el caso de Lugo se necesita un mínimo de seis meses para fabricar el equipo de radioterapia pero el gerente del Sergas estima que a finales de este año estará listo para que revise la instalación el Consejo de Seguridad Nuclear. También urge instalar en el hospital comarcal de Valdeorras un TC (tomografía computarizada).
Entre tantos pros, la contra que surge en este proceso de compra dialogada es qué papel jugarán las empresas que logren los distintos lotes, ya que en alguno de los casos supone controlar casi todos los equipos de tecnología y su mantenimiento durante prácticamente la próxima década. Fernández-Campa insiste en que el Sergas tendrá la última palabra y que todos los equipos están ya definidos, es decir, que no es posible que la empresa instale otros con menos prestaciones.