Enfermeros del Meixoeiro alertan de que la ´situación caótica´ de Urgencias pone en riesgo la seguridad del paciente
Publicada el: 28 de enero de 2015
Volver al inicioEl personal de Enfermería adscrito a las Urgencias del Meixoeiro decide poner punto y final a las malas prácticas que les ha impuesto el colapso reiterado del servicio durante el último mes y medio y lanzan una advertencia a la Gerencia del Área de Vigo: "Nos vemos obligados a realizar técnicas, tratamientos y procedimientos en lugares no adecuados con ritmos y cargas de trabajo que ponen en riesgo tanto la seguridad del paciente como la de los profesionales por intentar disminuir los tiempos de espera resolviendo un problema que no depende de nosotros".
Días después de que los médicos del servicio comparecieran públicamente para reclamar más medios y personal, los enfermeros del Meixoeiro dan la cara para denunciar la "situación caótica" vivida en las últimas semanas y que aseguran "no es nueva, ni se produce exclusivamente en esta época del año". En su misiva afirman que hay pacientes con orden de ingreso que esperan por cama "más de 24 horas dentro de la unidad debido a la ausencia o cierre de camas de hospitalización".
Los profesionales explican a la Gerencia de Vigo que "la queja constante de los usuarios y la falta de personal y recursos" les ha hecho reflexionar sobre los protocolos de trabajo y es ahí donde han decidido introducir cambios para protegerse y proteger a los enfermos. Concluyen que las pautas organizativas hasta la fecha se han revelado "ineficaces" y urgen "nuevas directrices para lograr la mera viabilidad" del servicio, puesto que alertan de que el "hacinamiento de pacientes en pasillos" no solo se traduce en largas esperas, sino que "vulnera completamente el derecho a la intimidad de los usuarios, favorece la aparición de infecciones cruzadas y dificulta enormemente la tarea de los profesionales".
Los enfermeros quieren atajar parte de esta problemática anunciando que no realizarán ninguna técnica de enfermería en un pasillo salvo procedimientos de urgencia vital y que atenderán a los enfermos en boxes mientras dure su tratamiento para poder tenerlos controlados. También informan de que si en algún momento reciben la orden de sacarlos al pasillo o a una sala de espera, "se pedirá por escrito y la asunción de responsabilidades por parte de quien lo ordene".
Ponen ejemplos concretos de prácticas que se estuvieron realizando en pasillos y no consideran seguras o respetuosas, como los pacientes con patologías respiratorias a los que se pone una bala de oxígeno que al terminarse "podría poner en peligro su vida" si el profesional no lo detecta, personas mayores a los que se tiene que cambiar un pañal, o enfermos a los que se prescribe un tratamiento y que al estar fuera del alcance de la plantilla "imposibilita vigilar un posible efecto adverso del fármaco".
Los enfermeros avisan al Sergas de que se "reservan el derecho de poner en conocimiento de las autoridades competentes cualquier situación que ponga en riesgo a los pacientes". Son conscientes de que este cambio puede ocupar los boxes con enfermos sin cama asignada y que eso implique un retraso, pero afirman que la asistencia está "garantizada a quien requiera atención urgente".