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Sanidad ultima con las CCAA el espacio sociosanitario

Publicada el: 2 de febrero de 2015

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El Ministerio de Sanidad está ya ultimando la definición del nuevo espacio sociosanitario que se comprometió a poner en marcha a principio de legislatura y que, según comunicó a Bruselas en el Plan Nacional de Reformas, podría llegar a ahorrar hasta 150 millones de euros por una mejora en la coordinación y derivación de pacientes entre la sanidad y los servicios sociales.

Así lo ha explicado a DM el director general delImserso, César Antón, que reconoce que el calendario de aprobación (todavía debe pasar por Consejo Interterritorial de Salud) "queda pendiente de definirse por el nuevo equipo ministerial, pero estamos ya incluyendo en el documento todas las aportaciones que han realizado las autonomías a través de los grupos de trabajo, que creamos en su momento tras conocer el informe que elaboró el Consejo Asesor de Sanidad" y que sirvió como punto de partida.

  • La comisión de seguimiento de personas decidirá qué servicios precisa cada individuo y si éstos se realizan en centros sanitarios o de servicios sociales

La próxima semana, de hecho, estaban convocados en principio agentes del sector de servicios sociales para ir conociendo los detalles del texto, si bien el calendario ha quedado pendiente de confirmación por el nuevo equipo ministerial.

A falta de un texto cerrado, que además de ir al Interterritorial pasará también por manos de los colegios profesionales, las sociedades y las entidades del Tercer Sector, Antón adelanta ya las conclusiones de algunas cuestiones importantes que inquietaban al sector, como la posibilidad de que el nuevo espacio obligue a crear un sistema sociosanitario paralelo al SNS y a los propios servicios sociales, con infraestructuras propias, personal propio, etc. En este sentido, Antón explica que no serán necesarias en principio nuevas infraestructuras "ni crear nuevos servicios sino integrar los ya existentes; no será necesario crear una nueva cartera de servicios porque la cartera sanitaria delSNSes ya muy amplia y la de servicios sociales, con atención domiciliara, teleasistencia, etc, también lo es". Sí habrá que crear, sin embargo, "nuevos instrumentos de trabajo como comisiones de seguimiento de personas y gestores de casos, que serán los que vayan decidiendo cómo transita cada persona desde el sistema sanitario al de servicios sociales, qué servicios presta cada sistema a la persona y dónde".

Copago
Antón desvela también qué ocurrirá con otra cuestión clave que preocupaba al sector: la posibilidad de que el nuevo espacio sociosanitario se traduzca en la práctica en el traspaso de personas que hasta ahora eran atendidas en servicios sanitarios gratuitos a servicios sociales por los que deben afrontar un copago, como, por ejemplo, pacientes de larga estancia que ocupan camas de agudos que pudieran transferirse a residencias. Detalla que "las prestaciones no cambian y, por tanto, el copago o la ausencia de copago tampoco. Es decir, un paciente que precise una rehabilitación tras un ictus, por ejemplo, no pagará por ella porque está contemplada en la cartera de servicios del SNS; cuando esa rehabilitación pase a ser ya rehabilitación de mantenimiento tendrá, como hasta ahora, una aportación".

Recursos
Se trata precisamente de que, con independencia de dónde se presten los servicios, "porque a lo mejor a una persona le conviene más no desplazarse varios kilómetros si tiene cerca un centro sociosanitario donde puede recibir la rehabilitación," la cartera de servicios sea la que precisa esa persona, de sanidad o de servicios sociales. Además, insiste Antón, "será la comisión de seguimiento del paciente formada por profesionales la que irá decidiendo cómo transitan las personas y qué recursos se le asignan en cada caso, de servicios sociales o de sanidad".

Antón reconoce, con todo, que la cuestión de financiación está todavía verde, "pero hemos querido ir avanzando en el documento para no atascarnos con la financiación".

El director general del Imserso descarta también la necesidad de nuevas infraestructuras, porque "si tenemos en cuenta la red sociosanitaria pública y privada hay capacidad: sólo hace falta una reorganización".

Con estas premisas sobre la mesa, explica que en este año y medio que ha transcurrido desde que el Consejo Asesor de Sanidad dio su parecer sobre el futuro espacio sociosanitario, en lo que se ha avanzado es en "definir con claridad el perfil de personas que requerirán servicios sociosanitarios, que no serán todos", sino personas con un perfil de cronicidad, discapacidad y enfermedades neurodegenerativas y necesidades sociales básicamente.

Además, se ha trabajado en "definir qué servicios y con qué medios se les atenderá, "establecer un sistema común de autorización y acreditación" de los centros con criterios homogéneos para todo el país incluyendo tanto la red pública como la privada; en "establecer instrumentos para la gestión del proceso" con la creación de las comisiones de seguimiento de personas, "que serán las que ayudarán a transitar desde un sistema al otro"; y en compartir información para que "la historia clínica incluya una batería mínima de información sobre la situación social del paciente porque para poder decidir si, por ejemplo, un paciente mayor recién operado de la cadera puede volver o no a su domicilio es imprescindible saber si tiene apoyo familiar".

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