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Paliativos: el SNS necesita un 44% más de servicios y profesionales

Publicada el: 4 de febrero de 2015

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José A. Plaza. Madrid 

La realidad, por comunidades autónomas

La realidad, por comunidades autónomas (DM)

Faltan recursos para los cuidados paliativos en España, en número de unidades y cantidad de profesionales, y hay inequidad de acceso entre autonomías. Así lo señala un estudio que presenta hoy la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), en el que identifica los recursos disponibles y el nivel de acceso que tiene la población, sin incluir el ámbito pediátrico ni el formativo.

Pese a estar entre los países del mundo con mejor dotación de recursos, España debe aumentarlos y optimizar su distribución. En 2007, recuerda el texto, sólo el 50 por ciento de pacientes que los necesitaban tuvieron acceso a cuidados paliativos. En los últimos años, la evolución de recursos y unidades ha sido positiva, aunque insuficiente; en 2004 había unas 270 unidades, cifra que subió en 2013 a 458. El modelo mezcla el progresa adecuadamente y el necesita mejorar.

Está claro que faltan recursos. La AECC cifra en 458 los servicios disponibles en el SNS (unidades de paliativos, más equipos de soporte domiciliario, equipos de soporte hospitalario y equipos de soporte mixtos), y calcula que se necesitan 200 más.

Esto se traduciría en un 44 por ciento más de servicios, lo que supondría un coste extra de 28,1 millones para alcanzar la ratio mínima recomendada de unidades por habitante: uno por cada 80.000, según los cálculos propios de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal). La media española es de 102.000.

Estos 458 servicios disponibles en el SNS cuentan, teniendo en cuenta los mínimos, con 567 médicos y 1.016 enfermeros, lo que deja una media en cada servicio de 1,24 médicos y 2,22 enfermeros.

Calculando salarios medios, se cifra en 140.500 euros lo que supondría la apertura de cada servicio extra. Extrapolando a todo el SNS se necesitaría una inversión de 28,1 millones, con 14,8 millones destinados a la contratación de médicos y 13,3 millones a la de enfermeros. Concretando: se necesitarían 247 médicos más y 443 enfermeros más, un 44 por ciento más de los actuales. 
El informe recoge muchas de las peticiones que lleva años haciendo la Secpal, que ve lagunas de atención en el SNS. Cabe recordar que, en abril del año pasado, el presidente de la Secpal, Álvaro Gándara, señalaba que las unidades existentes "sólo cubren un 60 por ciento del territorio nacional", y añadía: "La situación es muy heterogénea entre las comunidades autónomas".

No le falta razón. La media del SNS, en cuanto a ratio habitantes/unidades, no alcanza los mínimos recomendados (ver cuadro). Sólo cinco autonomías mejoran el hecho de tener una unidad por cada 80.000 habitantes (Cataluña, La Rioja, Murcia, Cantabria y Galicia).

La media nacional está en una unidad por cada 102.000 habitantes, indicador que empeoran doce autonomías, con Andalucía, Valencia y Canarias como las regiones con peor ratio.

Más atención integral, coordinación y agilidad

El informe habla de falta de psicólogos, trabajadores sociales, fisioterapeutas y voluntarios en la labor de apoyo a médicos y enfermeros de los servicios de paliativos. La AECC señala que, con un impulso a la atención psicosocial, mejor coordinación entre profesionales en primaria y especializada, y un circuito asistencial más ágil, mejoraría significativamente la calidad de los cuidados paliativos en España. El informe añade carencias de atención integral y recuerda que la atención a pacientes al final de su vida puede suponer entre el 25 y el 30 por ciento del gasto sanitario, con especial protagonismo del gasto hospitalario. Según los cálculos citados, el ahorro en costes sanitarios derivados de las unidades de cuidados paliativos, que reducen la hospitalización, las urgencias y la atención domiciliaria, podría alcanzar el 61 por ciento.

Planes regionales poco alineados y desigualdad

El informe se vale del Índice de Gini para hablar de las desigualdades de acceso entre autonomías, y diferencia entre dos tipos de cobertura territorial: con ordenación interna (el beneficiario es atendido en un servicio asignado organizativamente) y sin ordenación interna (atención en cualquier servicio de paliativos de la región). Según este índice, 0 sería la perfecta igualdad de acceso, y 1 la absoluta desigualdad. La conclusión es clara: el índice de desigualdad aumenta con la ordenación interna (ligada a mayores barreras, según el informe), tanto en equipos domiciliarios como hospitalarios, en todas las autonomías. La inequidad en la distribución territorial dificulta el acceso a los recursos, concluye la AECC, que añade que, a pesar de contar con una Estrategia Nacional, los planes autonómicos no se alinean con ella como deberían.

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