Mutaciones en CR2 protegen del VIH por vía parenteral y sexual
Publicada el: 4 de febrero de 2015
Volver al inicioCientíficos de la Universidad de Jaén, en colaboración con las universidades de Lérida y Milán, (Italia), así como con los hospitales de Valme, en Sevilla; Reina Sofía, en Córdoba, y Santa Cruz y San Pablo, en Barcelona, han identificado que variantes genéticas en C4BPA y CR2 protegen contra la infección por VIH. El estudio, publicado en Genes and Immunity, descubre la resistencia innata que poseen ciertas personas muy expuestas al virus, que no desarrollan la enfermedad debido a ese grupo de genes que lo inactivan. Se analizó el genoma de individuos drogodependientes expuestos a prácticas de riesgo durante años por vía parenteral y que no se han infectado, centrándose en una batería de genes reguladores y receptores del complemento que inactivan el VIH.
Especificidad
Antonio Caruz y Rocío Herrero, de la Unidad de Inmunogenética de la Universidad de Jaén y principales investigadores, explican que en una muestra de 450 pacientes (250 con VIH y 200 expuestos no infectados), todos infectados por hepatitis C, se buscó en una batería de genes candidatos si tenían alguna característica genética especial."Tres genes reguladores o receptores del complemento (C4BPA, CR2 y factor H) podrían conferir resistencia a la infección por vía parenteral".
Estos datos se han contrastado con parejas sero-discordantes de Italia, en los cuales un miembro está infectado por VIH y el otro no. "Sólo hemos contrastado que el CR2 también tiene un papel en protección por vía sexual, lo cual es interesante porque este receptor captura virus envueltos en anticuerpos, y además está asociado con susceptibilidad al lupus", asegura Caruz. C4BPA y factor H están asociados en drogadictos pero no se ha confirmado su papel en la resistencia por vía sexual.
Varios virus, entre ellos el VIH, "podrían utilizar una vía de entrada que es dependiente del complemento, lo que se llama potenciación de la infección mediada por complemento", concluye Caruz. La presencia de anticuerpos o de una respuesta inmune podría potenciar la infección.