La inmunoterapia abraza el cáncer de pulmón y promete más
Publicada el: 16 de febrero de 2015
Volver al inicioDianas moleculares e inmunoterapia han centrado el interés del XVII Simposio de Revisiones de Cáncer celebrado a finales de la pasada semana en Madrid. "El año 2014 ha sido un ejercicio en el que se ha trabajado en plataformas oncogenómicas para la determinación de biomarcadores que permitan definir subgrupos de pacientes, lo que nos lleva a adentrarnos en la medicina personalizada", explicaba como preámbulo a la cita anual con la oncología médica Eduardo Díaz-Rubio, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de la capital y coordinador de un evento por el que han desfilado 98 ponentes en tres días.
"Pero además, 2014 supone el despegue definitivo de la inmunoterapia, un avance declarado hito del 2013 por la revista Science que nos invita a ser optimistas de cara al tratamiento del cáncer", agregó Juan Jesús Cruz Hernández, su homólogo en el Hospital Universitario de Salamanca.
- El cáncer pulmonar no microcítico avanzado que sobrexpresa EGFR por mutación en T790 se trata con inhibidores de la tirosina cinasa, lo que triplica la supervivencia
Como estandarte de ambos instrumentos de combate, el cáncer de pulmón. Según Mariano Provencio Pulla, jefe de Servicio de Oncología en el Hospital Puerta de Hierro, "los tratamientos para este cáncer están en plena ebullición y tienden a desplegarse en torno a mutaciones concretas; luego estarían los agentes antiangiogénicos y los resultados preliminares de la inmunoterapia". Hoy los pacientes con cáncer pulmonar no microcítico (CPNM) avanzado que sobrexpresan EGFR por mutación de T790 son tratados con inhibidores de la tirosina cinasa en lugar de los esquemas de quimioterapia estándar "y la mediana de supervivencia llega a triplicarse", matizó Provencio.
Por otra parte, Cruz recordó que todo indica que el bloqueo de los puntos clave de control del sistema inmune produce respuestas duraderas en pacientes con cáncer de pulmón y citó un estudio en fase II con nivolumab que cifra en un 41 por ciento la supervivencia a un año en CPNM epidermoide o escamoso avanzado. "La afinidad etiológica con otros tumores hace pensar en la extrapolación a cabeza y cuello", indicó Cruz. Junto a estos datos quedarían por confirmar cáncer renal y de vejiga, entre otros.
En busca de los mecanismos genéticos evolutivos
Desde el año 2000 se han aprobado más de una veintena de fármacos basados en dianas moleculares y en muchos casos con la existencia de biomarcadores. "El correlato -indica Díaz-Rubio- ha sido un cambio drástico en lo relativo al tratamiento adyuvante y en fases avanzadas de tumores sólidos, transformándose el cáncer a menudo en una enfermedad crónica". En cualquier caso, Díaz-Rubio apuntó que "poco a poco vamos conociendo que los cánceres comparten mecanismos genéticos y evolutivos que se asemejan incluso a la hora del enfoque del tratamiento; de modo que, aunque la medicina tienda a personalizarse, los enfoques serán integrales y orientados a las estrategias que implican el desarrollo, crecimiento, infiltración y metástasis de las células cancerosas".