Anticuerpos monoclonales contra los tumores de células gigantes
Publicada el: 16 de febrero de 2015
Volver al inicioLa administración de anticuerpos monoclonales en pacientes con tumores mesenquimales benignos se postula como una vía terapéutica atractiva, especialmente en los casos de difícil abordaje o en las recidivas, según ha explicado a Diario Médico Isidro Gracia, coordinador de la Unidad funcional de tumores mesenquimales óseos y de partes blandas que se ha puesto en marcha en el Hospital de San Pablo, en Barcelona.
En concreto, se está llevando a cabo un estudio en el que se está probando el denosumab para tratar el tumor de células gigantes de los huesos. Se trata de una de las líneas de investigación que se están llevando a cabo en este hospital, que al ser centro de referencia congrega gran parte de los casos de estas patologías poco frecuentes.
La nueva unidad funcional, en la que están implicados catorce servicios del hospital, facilitará no sólo la labor asistencial sino que permitirá potenciar la actividad investigadora de los diferentes profesionales en este campo del conocimiento, en gran parte impulsada por el Grupo Español de Investigación en Sarcomas (GEIS).
Uno de los próximos proyectos se centrará en el estudio de la sinovitis vellonodular pigmentada, una neoplasia benigna de la sinovial que se puede originar en articulaciones, bursas o vainas tendinosas.
Gracia ha recordado que el abordaje multidisciplinar, especialmente en el caso de las patologías raras como los sarcomas, ha demostrado que mejora los resultados en términos de salud y calidad de vida de los enfermos, y también aumenta el grado de satisfacción de la atención tanto por parte del paciente como de otras personas de su entorno.
El Hospital de San Pablo dispone desde el año 2004 de un comité de tumores mesenquimales que se reúne de forma semanal para evaluar los diferentes casos por parte de todos los especialistas implicados, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de un determinado tumor mesenquimal o de partes blandas.
Ahora, la nueva unidad funcional pretende ir un paso más allá y poner al enfermo realmente en el centro del acto médico, ya que son los diferentes especialistas los que acuden a la visita, de manera conjunta, y le explican todo lo referente a su patología, resolviendo además las dudas correspondientes a cada una de las etapas y de los procesos terapéuticos.
"El principal objetivo de la unidad consiste en crear un flujo asistencial ágil, rápido y de calidad, y al mismo tiempo, que los pacientes tengan desde el primer momento una información clara, precisa, homogénea y concisa del proceso que sufren", ha puntualizado.
Este modelo ya funciona con éxito en otros tumores, como el de mama, el colorrectal y el de pulmón.