El retraso de varios años para detectar un cáncer de mama se indemniza
Publicada el: 9 de junio de 2015
Volver al inicioEl Juzgado de Primera Instancia número 99 de Madrid ha condenado a la aseguradora de una clínica a pagar a una paciente una indemnización de 90.000 euros, más los intereses de demora, por el retraso de dos años y medio en diagnosticar un cáncer de mama.
La sentencia considera que la actuación del médico infringió la lex artis porque en enero de 2009 "pudo haber diagnosticado la existencia del tumor en un estado inicial". Y es que en esa fecha la mamografía bilateral que se le hizo a la paciente "ya reflejaba la existencia de imágenes nodulares en la mama derecha, así como en la axila, compatibles con ganglios".
En junio de 2011, la reclamante acudió a otro facultativo que sí le diagnosticó la patología en un estado avanzado. De ahí, que el juzgado madrileño califique la actuación del primer médico como "absolutamente negligente".
Extirpación
La sentencia, que acepta uno de los argumentos de Rafael Martín Bueno, abogado de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias, razona que la paciente se vio sometida a la "extirpación de la mama derecha así como a vaciamiento axilar". Asimismo se le tuvo que aplicar un tratamiento de quimioterapia y hormonoterapia.En este sentido, uno de los informes periciales subrayó que "si la actuación médica hubiera sido correcta el resultado no habría sido el producido", ya que la tasa de tratamiento y curación de un cáncer en su estado inicial es superior al 95 por ciento.
El magistrado ha incluido en la cuantía indemnizatoria tanto el daño estético como el perjuicio moral durante el tratamiento médico.
Cuando la demora se condena
Con cierta frecuencia los jueces condenan por un retraso de diagnóstico. Un juzgado de Toledo condenó al Sescam por una demora en el diagnóstico, tras dieciséis citas médicas. El paciente sufría un tumor cerebral. Un juzgado de Vitoria también condenó al Servicio Vasco de Salud-Osakidetza a indemnizar con 60.000 euros a una paciente como consecuencia de una demora en el diagnóstico de dos años en una vasculiti.